Teherán, Irán; 20 de septiembre de 2026.- Irán advirtió este domingo que responderá con ataques contra bases e intereses de Estados Unidos en Medio Oriente si Washington reanuda las operaciones militares contra territorio iraní, en una nueva escalada de amenazas mientras ambas partes mantienen abierto el riesgo de una ampliación del conflicto.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraní afirmó que recibió información según la cual Estados Unidos estaría preparando una nueva ofensiva con respaldo de algunos países de la región. Sin presentar públicamente pruebas que permitan verificar esa afirmación, el mando militar advirtió que cualquier nuevo ataque estadounidense provocaría una respuesta que calificó como “devastadora”.
“Cualquier ataque de Estados Unidos contra Irán provocará bombardeos continuados y devastadores contra todas las bases e intereses estadounidenses en toda la región, sin excepción”, señaló el comunicado difundido por las autoridades iraníes.
La advertencia también alcanzó a los países de Medio Oriente que permitan el uso de sus instalaciones para eventuales operaciones estadounidenses. El mando iraní sostuvo que aquellos gobiernos que apoyen una nueva ofensiva serían considerados participantes en el conflicto y advirtió que no recibirían una respuesta moderada por parte de sus Fuerzas Armadas.
Aumenta la tensión tras ataques contra Arabia Saudita
La nueva amenaza llega después de una jornada de creciente tensión regional. El sábado, los hutíes de Yemen reivindicaron ataques con misiles y drones contra objetivos en Arabia Saudita, incluido un lanzamiento hacia Riad, mientras las autoridades saudíes enfrentaron nuevas presiones de seguridad.
El episodio incrementó el temor de que Estados Unidos vuelva a intervenir directamente en el conflicto regional. Washington ha elevado sus advertencias de seguridad para ciudadanos estadounidenses en distintos países de Medio Oriente ante la posibilidad de una escalada y afectaciones al transporte aéreo.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán permanece estancado después de meses de enfrentamientos. Las hostilidades comenzaron a finales de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y posteriormente se extendieron a otros puntos de la región.
Trump mantiene abierta la posibilidad de nuevas operaciones
La advertencia iraní ocurre también después de declaraciones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, quien volvió a elevar el tono contra Teherán.
Según reportes difundidos este domingo, Trump advirtió que Irán podría enfrentar un fuerte deterioro económico o incluso la destrucción de su liderazgo si no alcanza un acuerdo con Washington. Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense dejó abierta la posibilidad de reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Trump había pospuesto en agosto una reanudación de operaciones militares de gran escala después de que Arabia Saudita y Catar expresaran preocupación por una eventual respuesta iraní contra instalaciones petroleras y de gas de la región. Esta semana, el presidente estadounidense dijo que todavía no había decidido si ordenaría una nueva ofensiva de gran magnitud.
Por ello, aunque Irán afirma tener información sobre una posible acción estadounidense, no existe confirmación pública de que Washington haya iniciado una nueva ofensiva contra territorio iraní.
Al mismo tiempo que endurece sus advertencias militares, Irán mantiene abierta la posibilidad de retomar negociaciones.
El secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, afirmó que Teherán ha transmitido a Washington, mediante intermediarios de Catar, condiciones para regresar a las conversaciones. Entre ellas se encuentran el fin de los combates, la liberación de activos iraníes congelados y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvo además que su país debe combinar las acciones militares con la negociación para alcanzar sus objetivos. Irán mantiene igualmente su postura de que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que, según su interpretación, Estados Unidos cumpla compromisos previamente acordados.
El estrecho de Ormuz representa uno de los principales puntos de presión económica del conflicto, debido a su importancia para el transporte internacional de petróleo y gas.
En paralelo a las amenazas cruzadas, también se desarrollan esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada.
Este domingo, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en Egipto con el presidente Abdelfatah al Sisi. De acuerdo con la Presidencia egipcia, ambos abordaron los esfuerzos para alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra y garantizar la libertad de navegación internacional.
El gobierno egipcio manifestó su respaldo a una salida diplomática y a la búsqueda de un acuerdo integral entre Washington y Teherán.
Así, mientras Irán advierte que cualquier nueva ofensiva estadounidense tendrá una respuesta militar contra bases e intereses de Washington en la región, Estados Unidos mantiene abiertas tanto las amenazas de una escalada como la posibilidad de contactos diplomáticos.
La situación permanece en desarrollo y, hasta ahora, la advertencia iraní corresponde a una amenaza de respuesta ante un eventual nuevo ataque, no a la confirmación de que Estados Unidos haya iniciado una nueva operación militar.



































