El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró haber destruido un radar antimisiles estadounidense ubicado en Catar, en el marco de la reciente escalada militar en Medio Oriente.
Según los informes difundidos por el IRGC, el radar de alerta temprana, identificado como AN/FPS‑132, habría sido alcanzado en un ataque con misiles y drones, poniendo en evidencia la vulnerabilidad de sistemas de defensa avanzada en la región. El sistema tiene capacidad para detectar amenazas a más de 5 000 km de distancia y forma parte de la red de defensa aérea utilizada para monitorear lanzamientos balísticos y ataques aéreos.
No obstante, no hay confirmación independiente de la destrucción del radar. Las autoridades de Catar han indicado que sus sistemas de defensa interceptaron la mayoría de los proyectiles y que hasta ahora no se reportan víctimas ni daños significativos a infraestructuras civiles.
Analistas internacionales señalan que este tipo de declaraciones aumentan la tensión regional y podrían desencadenar nuevas respuestas militares, especialmente en el contexto de la presencia de fuerzas estadounidenses e israelíes en el Golfo Pérsico.
El desarrollo de los hechos sigue bajo seguimiento por gobiernos y medios especializados, mientras la situación en la región se mantiene altamente volátil.



































