Teherán, Irán; 6 de septiembre de 2026.- La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a aumentar este domingo en el estrecho de Ormuz, luego de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara haber atacado una embarcación militar estadounidense no tripulada que intentaba ingresar a la estratégica vía marítima.
De acuerdo con la versión difundida por autoridades iraníes, la embarcación fue atacada cuando buscaba atravesar el estrecho. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos rechazó la afirmación y calificó el reporte como falso, por lo que hasta el momento no existe confirmación independiente del supuesto ataque.
El señalamiento ocurre en medio de una nueva escalada entre Washington y Teherán. Un día antes, el Ejército estadounidense informó que había atacado tres petroleros iraníes, en respuesta a acciones de Irán contra buques de guerra estadounidenses.
La situación ha incrementado la tensión alrededor del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas. Durante los últimos días, el tránsito de embarcaciones comerciales se ha reducido considerablemente ante el aumento de los riesgos en la zona.
Según datos citados por Reuters, el tráfico marítimo a través del estrecho cayó a su nivel más bajo desde mayo, con un promedio de alrededor de 10 embarcaciones de carga al día durante los últimos 10 días. La disminución ocurre después de una serie de ataques contra buques vinculados con Irán y Estados Unidos.
En paralelo, autoridades iraníes han advertido que podrían establecer una nueva zona de exclusión cerca del estrecho, lo que añadiría presión sobre las embarcaciones que intenten transitar por esta vía.
Estados Unidos, por su parte, mantiene presencia militar en la región y ha señalado que continuará protegiendo el tránsito marítimo. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que todavía circulan millones de barriles de petróleo diariamente por el estrecho, aunque el flujo se mantiene por debajo de los niveles previos al conflicto.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una ruta fundamental para el comercio energético internacional. La prolongación de los enfrentamientos ha generado preocupación por posibles nuevas interrupciones en el suministro y por un incremento de las tensiones entre ambos países.
Hasta este domingo, la afirmación iraní sobre el supuesto ataque contra la embarcación no tripulada estadounidense permanecía sin confirmación independiente y era negada por Washington.


































