Irán acusó este sábado a Estados Unidos e Israel de utilizar la fuerza militar como una herramienta para modificar el panorama político y de seguridad de Medio Oriente, en medio de la guerra que mantiene a la región bajo una fuerte tensión.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, afirmó que la seguridad de Medio Oriente no puede ser definida por potencias externas y sostuvo que los países de la región deben participar directamente en la construcción de mecanismos para alcanzar estabilidad y seguridad.
Durante una intervención por videoconferencia en el Foro de Diálogo Global 2026, organizado por la Asociación de Política Exterior de Indonesia, Araqchi señaló que la presencia militar de potencias extranjeras y la imposición de decisiones desde fuera de la región no representan una vía para alcanzar una seguridad sostenible.
El funcionario iraní sostuvo que el uso de la fuerza militar dejó de ser, según su interpretación, un recurso excepcional y se convirtió en un mecanismo permanente para modificar las condiciones políticas y de seguridad de Medio Oriente.
Araqchi afirmó que la posición de Teherán parte de la necesidad de que los países de Medio Oriente sean quienes definan sus propios mecanismos de seguridad.
El canciller iraní planteó como alternativas al enfrentamiento militar el diálogo, la generación de confianza, la cooperación y el respeto mutuo entre los países de la región.
“Creemos que la seguridad sostenible puede lograrse mediante el diálogo, la creación de confianza, la cooperación y el respeto mutuo entre los países de la región”, sostuvo el funcionario durante su participación virtual.
La declaración ocurre mientras Estados Unidos e Irán continúan enfrentados militarmente y persisten esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto. La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha mantenido contactos intermitentes con Teherán, mientras continúan las hostilidades.
El canciller iraní vinculó las operaciones militares de Estados Unidos e Israel con un proceso más amplio de transformación del equilibrio político y de seguridad de la región.
Araqchi incluyó en sus críticas las acciones militares en Gaza, Líbano e Irán, y sostuvo que el empleo de la fuerza para alcanzar objetivos políticos puede generar una escalada permanente.
Desde la perspectiva del gobierno iraní, las operaciones militares estadounidenses e israelíes forman parte de un patrón de intervención y presión que, de acuerdo con su interpretación, ha debilitado los mecanismos internacionales destinados a evitar conflictos.
Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por el gobierno iraní y no constituyen por sí mismas una determinación independiente sobre las motivaciones de Estados Unidos o Israel.
Las declaraciones se producen en un momento de alta tensión regional. Este sábado se reportaron nuevas alertas en Arabia Saudita ante amenazas aéreas, mientras continúan los enfrentamientos relacionados con Irán y grupos aliados en distintos puntos de Medio Oriente.
Al mismo tiempo, Teherán comunicó a través de Qatar condiciones para poner fin a la guerra, entre ellas el levantamiento de sanciones, el término del bloqueo naval estadounidense y el cese de los combates en los distintos frentes.
En paralelo, Estados Unidos mantiene su presencia militar en la zona y sostiene que sus operaciones buscan proteger sus fuerzas y garantizar el tránsito marítimo y energético en la región. El jefe del Comando Central estadounidense afirmó este sábado que las fuerzas de su país han respaldado el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz durante los últimos dos meses.
Irán pide un nuevo enfoque internacional
Araqchi también cuestionó el funcionamiento de las instituciones internacionales y sostuvo que la aplicación desigual del derecho internacional puede afectar la credibilidad de organismos como Naciones Unidas.
El funcionario pidió cambiar el enfoque internacional de la confrontación militar hacia el desarrollo, la cooperación y el respeto a la soberanía de los Estados.
La postura de Teherán llega mientras la comunidad internacional enfrenta el desafío de contener la expansión del conflicto y evitar que las hostilidades alcancen nuevos escenarios en Medio Oriente.
Por ahora, los esfuerzos diplomáticos continúan mientras Estados Unidos, Israel e Irán mantienen posiciones enfrentadas sobre las condiciones para detener las operaciones militares.



































