La Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) abrió una carpeta de investigación por el delito de violación a la intimidad sexual luego de que se denunciara que un alumno de la Escuela Secundaria Técnica No. 1 “Lázaro Cárdenas del Río”, en la capital del estado, habría utilizado inteligencia artificial (IA) para alterar fotografías de sus compañeros y crear imágenes de contenido sexual explícito.

De acuerdo con la información difundida por medios nacionales y locales como El País, La Jornada Zacatecas y El Sol de Zacatecas, al menos 400 alumnos y alumnas habrían sido afectados. Padres de familia denunciaron que el estudiante, presuntamente junto con otros, tomó fotografías sin consentimiento dentro del plantel y posteriormente las modificó digitalmente para generar desnudos falsos, los cuales fueron compartidos en redes sociales y en un sitio web alojado en servidores de Google.

La Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac) condenó los hechos y anunció la revisión de la actuación del director y del personal administrativo de la secundaria por posibles omisiones. En coordinación con la FGJEZ, se establecieron mesas de trabajo para ofrecer acompañamiento psicológico y jurídico a las víctimas, además de fortalecer los protocolos de seguridad digital en las escuelas del estado.

Por su parte, la FGJEZ confirmó que la investigación continúa en curso y que se actuará conforme a derecho una vez que se acredite la responsabilidad del o los presuntos implicados. Hasta el momento, no se ha informado de sanciones judiciales ni detenciones relacionadas con el caso, debido a que el principal señalado es menor de edad.

Tras conocerse el caso, madres y padres de familia bloquearon el boulevard metropolitano de Zacatecas para exigir justicia y medidas efectivas contra la violencia digital. Acusaron que las autoridades escolares no actuaron oportunamente y que incluso se habrían eliminado pruebas o registros internos sobre la difusión de las imágenes.

Los manifestantes demandaron la intervención de la Secretaría de Educación Pública federal y del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), para garantizar que el material manipulado sea eliminado de la red.

El caso ha encendido la alerta sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial con fines de acoso y explotación digital de menores. Organizaciones civiles advirtieron que este tipo de delitos, que combinan manipulación tecnológica y violencia de género, requieren nuevos marcos de prevención y regulación.