Ciudad de México, 23 de marzo de 2026 — La Fiscalía General de la República (FGR) inició una investigación penal por un derrame de petróleo registrado en el Golfo de México, que ha generado preocupación por el alcance de la mancha en zonas costeras y las afectaciones ambientales y económicas que podría provocar.
Durante la conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que, aunque aún no se ha determinado el origen exacto del vertido, las autoridades ya consideran que hay elementos legales suficientes para que la FGR revise el caso como un posible delito ambiental.
La mandataria federal insistió en que, según las investigaciones preliminares, el derrame no fue provocado directamente por Petróleos Mexicanos (Pemex), aunque la empresa estatal participa en las labores de contención y limpieza.
Sheinbaum también indicó que el director general de Pemex fue enviado personalmente a la zona afectada para evaluar la respuesta operativa y determinar si se requieren recursos adicionales para enfrentar la emergencia.
Organizaciones ambientales y científicos señalan que la mancha de crudo se extiende a lo largo de cientos de kilómetros en el litoral del Golfo de México, abarcando desde zonas del estado de Veracruz hasta Tabasco, con presencia de hidrocarburo en playas y plataformas marinas.
Comunidades costeras, pescadores y prestadores de servicios turísticos han manifestado su inquietud por el impacto ambiental, la presencia de chapopote en ecosistemas sensibles y la afectación potencial a la economía local.
Las autoridades federales han solicitado a la FGR que encabece las investigaciones para determinar a los responsables del derrame, lo que incluye la posibilidad de que empresas privadas o embarcaciones sean sujetas a sanciones penales y civiles por los daños ocasionados.
Además, la Presidencia aseguró que se analizarán medidas para reparar el daño a las comunidades afectadas, incluyendo apoyo a pescadores y actividades económicas impactadas por el derrame.
Pemex colabora en las labores de limpieza y recuperación de hidrocarburos, incluso en playas y zonas cercanas a instalaciones costeras.
La Secretaría de Marina y otras dependencias federales participan en acciones de contención y supervisión.
La ASEA (Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente) podría integrarse a las evaluaciones técnicas para evaluar impactos ambientales y medir volúmenes.


































