La inflación anual en México mostró un repunte en la primera quincena de noviembre de 2025, alcanzando 3.61 %, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este aumento representa un ligero sobrepaso de las expectativas del mercado, que proyectaban un nivel cercano al 3.55 %. La variación quincenal respecto a la segunda quincena de octubre fue de 0.47 %, lo que refleja un ajuste al alza de los precios en diversos bienes y servicios.
Principales rubros que impulsaron el alza
Entre los elementos que más presionaron la inflación destacan:
- Electricidad: experimentó un incremento cercano al 20 %, derivado del término de los subsidios estacionales en varias ciudades del país.
- Servicios profesionales: aumentaron alrededor de 10 %, reflejando mayores costos de contratación y servicios especializados.
- Transporte: tanto el transporte aéreo como el colectivo registraron aumentos de 4 a 5 %.
- Alimentos y comidas fuera de casa: productos como jitomate subieron casi 4 %, mientras que los precios en loncherías, fondas, torterías y taquerías mostraron incrementos que afectan directamente el gasto cotidiano de las familias.
Por otro lado, algunos bienes como bebidas alcohólicas (ron, tequila, vino) y el aguacate presentaron descensos de precio, amortiguando parcialmente el impacto general.
Inflación subyacente y no subyacente
La inflación subyacente, que excluye alimentos, energéticos y tarifas reguladas, se ubicó en 4.32 %, mostrando presiones persistentes en servicios y mercancías. La inflación no subyacente, que incluye energéticos y productos con alta volatilidad de precios, fue de 1.29 %, impulsada principalmente por el alza en tarifas eléctricas.
Impacto para los hogares y la economía
El incremento en electricidad y transporte significa un mayor gasto para los hogares, especialmente en sectores de menores ingresos. Los aumentos en servicios profesionales y comidas fuera de casa también incrementan el costo de vida diario. Aunque la inflación general aún se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México, la persistencia de la subyacente elevada indica que algunos precios podrían mantenerse altos de manera sostenida.
Perspectivas
Analistas señalan que estos resultados podrían influir en la política monetaria, limitando la posibilidad de recortes importantes en la tasa de interés hasta que la inflación subyacente muestre señales de desaceleración. Además, el comportamiento de los precios de electricidad y alimentos básicos será clave para monitorear la evolución de la inflación en los próximos meses.



































