Indonesia enfrenta una nueva emergencia por incendios forestales y de vegetación que se han extendido por distintas regiones del país, en medio de una temporada seca más intensa y prolongada, condiciones que las autoridades atribuyen en parte al fenómeno de El Niño.
Cerca de 50 mil bomberos y elementos de respuesta a desastres han sido movilizados para combatir los incendios, con apoyo de helicópteros y aeronaves destinadas a labores de extinción. De acuerdo con las autoridades, más de 107 mil hectáreas de bosques y otras superficies resultaron afectadas por incendios entre enero y junio de este año.
Uno de los principales focos se encuentra en el Parque Nacional Bromo Tengger Semeru, en la provincia de Java Oriental. El incendio ha consumido alrededor de 743 hectáreas de pastizales, vegetación y flores protegidas de edelweiss, además de alcanzar la zona de Penanjakan, uno de los principales miradores turísticos del monte Bromo.
Ante la propagación de las llamas, las autoridades determinaron el cierre del parque hasta nuevo aviso. Hasta el momento no se han reportado personas heridas ni evacuaciones relacionadas con este incendio.
La emergencia también se extiende a zonas de turberas de las provincias de Riau, Jambi y Sumatra del Sur, así como a Kalimantan Central y Kalimantan del Sur. En estas regiones se han desplegado más de 48 mil bomberos y elementos de respuesta ante desastres.
En Jambi, uno de los puntos más afectados, alrededor de 540 hectáreas de turberas han sido consumidas por el fuego. La situación ha generado además problemas de calidad del aire debido al humo, mientras que las labores de combate enfrentan obstáculos como la escasez de agua, el terreno de difícil acceso y los fuertes vientos.
El Niño aumenta el riesgo de incendios
Las autoridades meteorológicas de Indonesia advierten que agosto y septiembre serán los meses de mayor riesgo debido a la intensidad de la temporada seca. El fenómeno de El Niño está reforzando las condiciones de sequía y aumentando la posibilidad de que los incendios se propaguen con mayor rapidez.
El gobierno del presidente Prabowo Subianto ordenó reforzar la coordinación entre las instituciones encargadas de combatir los incendios. La administración prepara además helicópteros y aeronaves para realizar descargas de agua sobre las zonas afectadas.
El gobierno informó que tiene disponibles 43 helicópteros y más de 10 aeronaves para las labores de combate. También se han movilizado equipos terrestres y camiones cisterna para apoyar a los grupos que trabajan directamente en las zonas incendiadas.
Una de las alternativas consideradas es la modificación artificial del clima mediante la siembra de nubes para provocar lluvias. Sin embargo, por ahora esta estrategia no puede aplicarse debido a la falta de nubes con condiciones adecuadas para realizar el procedimiento.
Por ello, las autoridades dependen principalmente de las operaciones terrestres y de las descargas de agua desde aeronaves para contener los incendios.
La emergencia también tiene repercusiones regionales. El humo procedente de los incendios en Indonesia ha comenzado a afectar la calidad del aire en algunas zonas de Malasia, mientras que autoridades de Singapur advirtieron que los vientos podrían transportar humo hacia la ciudad-Estado.
Las autoridades indonesias mantienen la vigilancia en las regiones con mayor concentración de incendios y han llamado a la población a evitar actividades que puedan generar nuevos focos durante la temporada seca.
Con agosto y septiembre considerados los meses más críticos, el gobierno busca contener los incendios antes de que las condiciones de sequía y viento favorezcan una expansión todavía mayor de las llamas.


































