Un incendio destruyó un centro de tránsito para pacientes con ébola instalado en un campamento de personas desplazadas en el este de la República Democrática del Congo, situación que Naciones Unidas calificó como un nuevo revés para contener uno de los brotes más mortíferos registrados en el país.
El siniestro ocurrió el martes 29 de septiembre en el campamento de Kigonze, ubicado en Bunia, provincia de Ituri, donde operaba una instalación sanitaria destinada a recibir y atender a personas con sospecha de infección por el virus.
La Organización de las Naciones Unidas informó que el centro contaba con ocho camas y era administrado por la organización humanitaria International Medical Corps, con el apoyo de más de 50 trabajadores, varios de ellos también desplazados por la violencia que afecta a la región.
Julien Harneis, coordinador principal de la respuesta contra el ébola en el país, advirtió que la pérdida de estas instalaciones reduce la capacidad de atención, obliga a comenzar nuevamente parte del trabajo sanitario y limita el acceso de los pacientes a servicios médicos esenciales.
El incendio se produjo en medio de un deterioro de las condiciones de seguridad en Kigonze, un asentamiento que había albergado a cerca de 19 mil personas que huyeron de los enfrentamientos y la violencia en el este congoleño.
En días recientes, miles de habitantes abandonaron el campamento después de reportes sobre la presencia de soldados que buscaban armas y personas presuntamente relacionadas con grupos armados. También se reportaron detonaciones de armas de fuego, de acuerdo con información difundida por Naciones Unidas.
La salida de familias y las restricciones de acceso para organizaciones humanitarias complican las labores de vigilancia epidemiológica, atención médica y seguimiento de posibles contagios.
Un brote con miles de casos y fallecimientos
La emergencia sanitaria ocurre mientras la República Democrática del Congo enfrenta un brote de ébola causado por la variante Bundibugyo.
Datos oficiales difundidos el 2 de octubre reportaban más de 8 mil 300 casos confirmados y 4 mil 18 fallecimientos en siete provincias, cifras que colocan a este episodio como el mayor y más mortífero brote de ébola registrado en el país. <Cite refs={[“turn800234news6″,”turn800234search5”]}/>
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que esta variante no cuenta actualmente con una vacuna ni un tratamiento específico autorizado, por lo que la vigilancia, el rastreo de contactos, la atención clínica y la participación de las comunidades son componentes centrales de la respuesta. <Cite refs={[“turn800234search5”]}/>
La ONU indicó que mantiene comunicación con las autoridades nacionales y provinciales para esclarecer las circunstancias del incendio y garantizar la protección de instalaciones sanitarias y personal humanitario.
El organismo también ha insistido en que los campamentos de desplazados deben conservar su carácter civil y humanitario, y que cualquier salida de sus habitantes debe realizarse de manera voluntaria, segura y digna.
La destrucción del centro de Kigonze ocurre en un contexto donde la violencia y los desplazamientos forzados amenazan con dificultar todavía más la contención del virus y la atención de las personas vulnerables.



































