El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) elevó de 6.8 a 8 por ciento su propuesta de incremento salarial para sus trabajadores, luego de que la oferta anterior fuera rechazada en la consulta realizada entre el personal del organismo.

El director general del instituto, Zoé Robledo, informó que el Consejo Técnico aprobó el nuevo planteamiento, que contempla un aumento de 4 por ciento al salario tabular y otro 4 por ciento a la ayuda para renta de vivienda.

La propuesta representa un ajuste respecto al esquema previo, que contemplaba un incremento global de 6.8 por ciento, distribuido en 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. La inconformidad de parte de la base trabajadora se centró en que el aumento directo al sueldo era insuficiente frente a sus demandas.

El cambio se produce en medio de las movilizaciones de trabajadores activos y jubilados del IMSS, quienes han exigido un incremento directo de 10 por ciento al salario, además de mejoras en las condiciones laborales, mayor disponibilidad de medicamentos e insumos médicos y atención a las necesidades de hospitales y clínicas.

La inconformidad también ha incluido demandas relacionadas con la representación sindical y el sistema de jubilaciones y pensiones. Los manifestantes han cuestionado la propuesta negociada previamente y han solicitado que sus planteamientos sean considerados en las conversaciones con las autoridades.

Con el nuevo porcentaje, el instituto busca avanzar en la negociación salarial después del rechazo a la oferta inicial. Sin embargo, el anuncio de una propuesta revisada no significa por sí mismo que las inconformidades hayan quedado resueltas; el resultado dependerá del proceso correspondiente y de la respuesta de los trabajadores.

El ajuste ocurre en un contexto de presión sobre las autoridades para atender tanto las demandas económicas del personal como los problemas operativos que afectan la prestación de servicios médicos. La discusión salarial se mantiene ligada a las exigencias de mejores condiciones de trabajo y de recursos suficientes para la atención de los derechohabientes.