El huracán Polo tocó tierra durante la madrugada de este martes 29 de septiembre en el municipio de Comondú, Baja California Sur, como huracán categoría 2, con vientos máximos sostenidos de alrededor de 175 a 177 kilómetros por hora y rachas de hasta 200 kilómetros por hora.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos reportó que el impacto ocurrió al sur de Las Barrancas, mientras que información de autoridades meteorológicas mexicanas confirmó que el sistema ingresó a tierra y comenzó a desplazarse hacia el noreste.

Polo llegó a la península después de haber alcanzado una intensidad mucho mayor durante su trayectoria por el Pacífico mexicano. El Servicio Meteorológico Nacional informó días antes que el ciclón llegó a categoría 5, con vientos sostenidos de hasta 285 kilómetros por hora, antes de perder fuerza conforme se acercó a Baja California Sur.

Tras cruzar Baja California Sur, el sistema mantiene una trayectoria hacia el Golfo de California y posteriormente hacia territorio sonorense. El pronóstico contempla que sus efectos continúen generando lluvias importantes, fuertes vientos y oleaje elevado en distintas zonas del noroeste de México.

Para Sonora, las autoridades meteorológicas habían advertido que este martes se presentarían lluvias de intensas a torrenciales principalmente en zonas del centro, sur y costa del estado, además de vientos fuertes y condiciones marítimas adversas en el Golfo de California.

El SMN también había previsto acumulados de lluvia de entre 150 y 250 milímetros en algunas regiones de Sonora y Baja California Sur, condiciones que podrían provocar inundaciones, incremento en niveles de ríos y arroyos, así como deslaves en zonas vulnerables.

Durante el paso de Polo por Baja California Sur se registraron condiciones de viento y oleaje peligrosas. Reuters reportó vientos sostenidos de entre 150 y 170 kilómetros por hora y rachas de hasta 200 kilómetros por hora, además de oleaje de entre 7 y 9 metros y lluvias de consideración.

La zona de impacto se ubicó lejos del corredor turístico de Los Cabos, en una región menos densamente poblada. Aun así, las autoridades mantuvieron llamados a la población para permanecer bajo resguardo ante el riesgo de inundaciones repentinas y deslaves.

Polo comenzó su trayectoria como uno de los ciclones más intensos de la temporada en el Pacífico mexicano, pero se debilitó de manera significativa antes de tocar tierra. Por ello, no se sostiene con los datos disponibles que su impacto en Baja California Sur haya constituido un récord histórico de intensidad.