El gobierno municipal de Hermosillo anunció la suspensión de las multas electrónicas generadas a través de los arcos de seguridad instalados en distintos puntos de la ciudad, una medida que será reemplazada por amonestaciones a los conductores.
La decisión forma parte de un ajuste en la estrategia de movilidad y seguridad vial, con el objetivo de priorizar la prevención de accidentes y fomentar una conducción más responsable sin recurrir directamente a sanciones económicas automáticas.
Autoridades municipales señalaron que la medida responde a la revisión del funcionamiento de estos sistemas de monitoreo, los cuales han generado debate entre ciudadanos por su impacto en la aplicación de infracciones y su efectividad como herramienta de control vial.
El cambio implica que los registros detectados por los arcos de seguridad dejarán de derivar en multas automáticas y pasarán a un esquema de advertencias, con el fin de reforzar la conciencia vial entre los conductores.
El alcalde Antonio Astiazarán Gutiérrez ha sostenido en distintos posicionamientos que la administración busca una ciudad más segura a través de políticas de movilidad sustentadas en la prevención y la participación ciudadana.
En ese sentido, el gobierno municipal reiteró que el enfoque principal seguirá siendo la reducción de accidentes y la protección de la vida de los automovilistas y peatones, más que el carácter recaudatorio de las sanciones.


































