Con la participación activa de ciudadanos, ambientalistas y la Patrulla Verde de Servicios Públicos Municipales, el norponiente de Hermosillo fue sede de una jornada de recolección de llantas en desuso, logrando acopiar mil 88 unidades que de otra manera podrían haber generado contaminación ambiental.
El evento se realizó en el cruce de avenida Peñaflor y avenida Gaspar Luken Escalante, donde vecinos y miembros de los Comités CRECES entregaron llantas usadas, demostrando la fuerza de la colaboración entre sociedad y gobierno para proteger el medio ambiente.
Cada llanta que se evita quemar representa aproximadamente 27 kilogramos de dióxido de carbono, por lo que la recolección total de este Llantatón equivale a prevenir la emisión de cerca de 29 toneladas de CO₂, contribuyendo significativamente a la calidad del aire y la salud de la ciudad.
El programa forma parte de una estrategia municipal para reducir la contaminación, evitar focos de infección y fomentar la corresponsabilidad ciudadana, invitando a la comunidad a participar activamente en acciones que protejan el entorno y mejoren la vida de las familias hermosillenses.



































