El cuerpo del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada, párroco de la iglesia San Cristóbal en la comunidad de Mezcala, municipio de Eduardo Neri, fue localizado tras dos días de búsqueda. La Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) confirmó que se investiga el caso como homicidio calificado.
El sacerdote, de 58 años, fue reportado como desaparecido el sábado 4 de octubre después de ser visto por última vez en la comunidad de Atzala, municipio de Cocula. Tras una intensa búsqueda impulsada por la Diócesis de Chilpancingo–Chilapa y sus feligreses, su cuerpo fue encontrado el lunes 6 de octubre dentro de una camioneta Toyota RAV abandonada sobre una brecha de terracería en el tramo Platanal–Milpillas, de la carretera federal México–Acapulco, entre Zumpango y Mezcala.
De acuerdo con el informe pericial, el cuerpo presentaba heridas producidas por arma de fuego, lo que confirma que fue asesinado. Personal de la Fiscalía y peritos del Servicio Médico Forense realizaron el levantamiento de indicios en el lugar y trasladaron el cuerpo a las instalaciones del Semefo para la necropsia correspondiente.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que una de las líneas de investigación se centra en el chofer del sacerdote, quien habría sido la última persona en verlo con vida. Hasta el momento no se han reportado detenciones, pero las autoridades continúan recabando pruebas y testimonios para esclarecer el caso.
La Diócesis de Chilpancingo–Chilapa lamentó profundamente el crimen y exigió a las autoridades una investigación exhaustiva, transparente y con resultados. Organizaciones religiosas y civiles también condenaron el asesinato y señalaron la vulnerabilidad en la que viven sacerdotes y líderes comunitarios en regiones donde persisten altos niveles de violencia.
El homicidio del padre Bertoldo ocurre en una zona marcada por la presencia de grupos delictivos y conflictos territoriales, donde se han registrado otros ataques a religiosos y defensores sociales. El hecho ha generado consternación entre la comunidad católica y refuerza la urgencia de fortalecer las medidas de seguridad en Guerrero.
Las autoridades estatales informaron que seguirán las investigaciones para dar con los responsables y esclarecer el móvil del crimen. Por ahora, continúan los peritajes, entrevistas y la revisión de cámaras en las zonas por donde se movía el sacerdote antes de su desaparición.



































