El Gobierno de México y representantes del sector gasolinero renovaron por seis meses más el acuerdo voluntario para mantener el precio de la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro, como parte de las medidas implementadas para contener presiones inflacionarias y proteger el poder adquisitivo de las familias.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó este lunes que sostuvo una reunión con empresarios gasolineros en Palacio Nacional para formalizar la renovación del convenio, que busca dar continuidad a la estrategia nacional para estabilizar los precios de los combustibles.
El acuerdo tendrá una vigencia adicional de seis meses. La estrategia contempla mantener la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que para el diésel se estableció un precio menor a 27 pesos por litro.
La presidenta señaló que la renovación forma parte de las acciones encaminadas a evitar que los incrementos en los combustibles se trasladen a otros productos y servicios, particularmente aquellos que dependen del transporte.
El objetivo es contribuir a la estabilidad de precios y reducir el impacto que un aumento significativo en los combustibles podría generar sobre la economía de los hogares.
La medida se suma a otras acciones impulsadas por el gobierno federal para contener la inflación y la carestía.
A diferencia de un precio impuesto de manera general mediante una regulación, el mecanismo se basa en la participación voluntaria de empresarios gasolineros.
En una renovación anterior, las autoridades señalaron que el acuerdo no implicaba subsidios directos para mantener el precio del combustible, sino un entendimiento con el sector para estabilizar el costo de la gasolina de mayor consumo.
La estrategia para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos comenzó a consolidarse desde 2025 y ha sido renovada en diferentes ocasiones.
En marzo pasado, el gobierno federal y empresarios gasolineros acordaron mantener durante seis meses el precio de la gasolina regular en un máximo de 23.99 pesos por litro.
La renovación actual amplía el esquema al diésel, cuyo precio de referencia permanecerá por debajo de los 27 pesos por litro.
Este combustible tiene especial importancia para sectores como el transporte de carga y pasajeros, debido a su impacto en los costos de operación y, de manera indirecta, en el traslado de mercancías.
En las zonas fronterizas, los precios pueden ser menores debido a las condiciones fiscales aplicables en esas regiones.
El acuerdo ocurre en un contexto internacional de presiones sobre los precios de los energéticos, que pueden repercutir en los mercados nacionales.
Ante este escenario, el gobierno federal ha recurrido al diálogo con el sector privado para establecer mecanismos que permitan moderar los efectos de posibles incrementos en los combustibles.
La renovación permitirá mantener durante los próximos seis meses la estrategia de estabilización, con el objetivo de brindar mayor certidumbre a consumidores y empresarios.
El gobierno federal y los representantes del sector gasolinero deberán dar seguimiento al comportamiento de los precios y a las condiciones del mercado durante la vigencia del convenio.


































