El Gobierno de México construirá un nuevo centro penitenciario en Sinaloa con recursos federales, como parte de las acciones para fortalecer el control de las cárceles y contribuir a reducir la violencia en la entidad, anunció este sábado 10 de octubre el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

El funcionario informó que el proyecto se realizará por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y que el complejo contará con infraestructura moderna y segura. Mientras se concreta la construcción, el Centro Penitenciario de Mazatlán, conocido como El Castillo, permanecerá reforzado con elementos de la Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

García Harfuch agradeció a la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, por la disposición del gobierno estatal para aportar los terrenos necesarios para desarrollar el proyecto.

Aunque el anuncio federal no precisó públicamente todos los detalles técnicos ni el calendario de construcción, la mandataria estatal había señalado previamente que se contempla edificar el nuevo penal en Culiacán. También indicó que se encontraban en proceso de definición aspectos relacionados con la inversión y la ubicación del terreno.

La construcción del nuevo centro penitenciario se anuncia después de dos hechos violentos registrados en menos de 24 horas en el penal de Mazatlán, donde murieron 12 personas privadas de la libertad y se reportaron 16 lesionados, de acuerdo con los informes difundidos sobre los incidentes.

El primer enfrentamiento ocurrió el jueves 8 de octubre y dejó 10 personas fallecidas, entre ellas nueve internos y un visitante menor de edad que se encontraba en el centro penitenciario. Al día siguiente se registró una nueva riña, en la que murieron otras dos personas privadas de la libertad.

Los hechos pusieron nuevamente bajo atención las condiciones de seguridad y la capacidad de control dentro del reclusorio. Las autoridades han señalado que se mantienen las acciones para atender la situación y determinar las circunstancias de los enfrentamientos.

Como medida inmediata, el Gobierno federal reforzó la vigilancia en El Castillo con elementos de la Guardia Nacional y personal especializado en prevención y reinserción social.

La presencia federal busca fortalecer el control al interior del centro penitenciario mientras se desarrollan las acciones para concretar la nueva infraestructura. El anuncio no especificó cuántos elementos fueron asignados exclusivamente al penal ni por cuánto tiempo se mantendrá el despliegue.

La construcción de una nueva cárcel representa una medida de infraestructura penitenciaria; sin embargo, sus alcances dependerán de las características del proyecto, su capacidad, las condiciones de operación y los recursos destinados a su funcionamiento.

Sinaloa busca fortalecer su sistema penitenciario

El nuevo centro se plantea en un contexto de violencia que también ha alcanzado a los centros penitenciarios del estado. Los hechos recientes en Mazatlán han vuelto a colocar en el centro del debate la seguridad de las personas privadas de la libertad, del personal penitenciario y de quienes ingresan como visitantes.

El anuncio federal establece como objetivos fortalecer el control penitenciario y contribuir a reducir la violencia. Por ahora, quedan pendientes detalles como el monto de la inversión, el inicio de las obras, el calendario de construcción y la capacidad que tendrá el complejo.

Mientras se definen esos aspectos, la vigilancia en el penal de Mazatlán se mantiene reforzada tras los dos episodios que dejaron 12 personas fallecidas.