El gobernador de California, Gavin Newsom, se ha manifestado con dureza contra la propuesta de que el gobierno federal de Estados Unidos solicite más de $200 mil millones en fondos adicionales para financiar la guerra en Irán. El pedido de recursos, que proviene del Departamento de Defensa y aún debe ser aprobado por el Congreso, ha generado una ola de críticas tanto entre demócratas como entre algunos republicanos por su magnitud y falta de claridad sobre su uso.
En sus comentarios, Newsom calificó el potencial gasto de esa cantidad como despilfarro de recursos que podrían emplearse en necesidades domésticas urgentes. Señaló que ese dinero podría utilizarse para:
- Ampliar los créditos fiscales de salud (ACA) durante siete años
- Proveer beneficios alimentarios SNAP a aproximadamente dos millones de personas
- Incrementar el gasto anual por estudiante en educación K–12
- Ofrecer alivio fiscal de $3,500 a familias de clase media
En lugar de ello, dijo, el monto se estaría destinando a una guerra que considera innecesaria y “una pérdida de vidas y recursos”, advirtiendo que lo que se ha gastado hasta ahora “es sólo el comienzo”.
La crítica de Newsom se suma a la oposición de otros líderes políticos que piden mayor transparencia sobre cómo y para qué se usarían los fondos, además de cuestionar la estrategia y los objetivos del conflicto.


































