Los ganaderos de Sonora estarían dispuestos a implementar tecnología como rayos láser y equipos caninos para detectar posibles riesgos sanitarios en el ganado, si así lo solicitan las autoridades de Estados Unidos al momento de reanudar la exportación de reses en pie. La medida busca reforzar los controles tras los cierres fronterizos provocados por la presencia del gusano barrenador.
Juan Ochoa Valenzuela, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), señaló que los productores podrían recibir noticias sobre la suspensión de exportaciones durante este mes, luego de que la reunión con la agencia estadounidense de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) resultara positiva.
El líder ganadero subrayó que el gusano barrenador debe tratarse como un parásito y no como una enfermedad, por lo que —afirmó— los protocolos sanitarios deberían ser suficientes para evitar su propagación sin necesidad de mantener cerrada la frontera.
Estados Unidos ha aplicado varios cierres a la importación de ganado mexicano. El primero ocurrió el 22 de noviembre de 2024 tras detectarse un caso en Chiapas; la frontera se reabrió en febrero de 2025, volvió a cerrarse en mayo y tuvo una reapertura breve en julio. Posteriormente, un nuevo caso en Nuevo León motivó otra suspensión.
Ante este panorama, los productores sonorenses buscan demostrar que pueden cumplir con las exigencias sanitarias internacionales y así recuperar el flujo comercial hacia el mercado estadounidense, considerado clave para la economía ganadera del estado.



































