El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció que México podría ampliar su participación en el mercado estadounidense en los próximos años, aunque subrayó que ello dependerá del rumbo que tome la revisión del Acuerdo Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Niegel Chalk, quien asumirá próximamente como director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, explicó que la evolución del proceso de revisión del tratado será determinante para definir las oportunidades del país. “Será la discusión sobre las nuevas condiciones del acuerdo la que marque el avance”, señaló durante la presentación del panorama económico para América Latina y el Caribe.

Pese a los recientes ajustes en la política comercial de Estados Unidos, Chalk destacó que México ha mantenido un desempeño sólido en sus exportaciones, impulsado por una matriz productiva más diversificada que incluye manufacturas electrónicas y bienes de alto valor agregado. “La recomendación es seguir incorporando valor y tecnología a los productos que se exportan”, dijo.

Reforma judicial: incertidumbre sobre su impacto económico

En torno a la reciente reforma al Poder Judicial en México —que implicó la elección popular de jueces y magistrados por el 13% del padrón electoral—, el FMI reconoció que aún es muy pronto para evaluar sus efectos sobre la economía y la inversión.

“Es difícil predecir cómo influirá este cambio en la toma de decisiones de inversión. Lo importante será garantizar que los nuevos representantes judiciales cuenten con la experiencia y profesionalización necesarias”, puntualizó Chalk.

Aun así, el organismo consideró que el comercio continúa siendo el principal foco de atención para los inversionistas que ven en México un punto clave dentro de la reconfiguración global de cadenas productivas.

Crecimiento modesto, pero con ligera mejora

El FMI ajustó al alza su previsión de crecimiento para México, al pasar de 0.2% a 1% para 2025, y de 0.6% a 1.4% para 2026.

No obstante, la subdirectora de Estudios Económicos del organismo, Petya Koeva, aclaró que el desempeño “sigue siendo débil”, pese a la mejora de ocho décimas de punto.

El director saliente del Departamento del Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdés, advirtió que si bien las remesas hacia América Latina siguen siendo un motor de ingresos clave, su comportamiento no es constante.

En el caso de México, los envíos se han moderado en comparación con los registros históricos de 2024. Según datos del Banco de México, los 4.1 millones de hogares beneficiados recibieron 5,578 millones de dólares en agosto, una cifra menor a los 6,082 millones registrados en el mismo mes del año anterior.

El flujo también mostró una reducción en el número de operaciones: 13.8 millones frente a 14.9 millones de un año antes. Sin embargo, la remesa promedio por hogar se mantuvo alta, en 402 dólares, superando los 400 dólares por tercer mes consecutivo.

Valdés explicó que, a diferencia de Centroamérica y Sudamérica —donde los envíos siguen en ascenso—, en México parece haber “un comportamiento menos constante, con transferencias de montos mayores pero menos frecuentes”.

Recomendaciones regionales: productividad y gobernanza

Antes de asumir su nuevo cargo como director de Asuntos Fiscales del FMI, Valdés subrayó que América Latina necesita reactivar su productividad mediante reformas estructurales.

Entre las principales recomendaciones del organismo se encuentran:

  • Fortalecer el estado de derecho y la gobernanza.
  • Reducir la delincuencia y mejorar la seguridad pública.
  • Impulsar el comercio intrarregional.
  • Implementar políticas fiscales que apoyen el crecimiento sostenible.

“Si un inversionista confía en que la economía crecerá más rápido en dos o tres años, invierte hoy. El reto está en crear una secuencia de políticas que haga posible esa expectativa”, afirmó Valdés.

Con un entorno global cada vez más competitivo y la revisión del T-MEC en puerta, el FMI ve a México en una posición de oportunidad, pero también de riesgo. El éxito, concluyó el organismo, dependerá de la estabilidad institucional, la claridad en las reglas de comercio y la capacidad del país para seguir sumando valor a su producción exportador