La Fiscalía de Michoacán señaló al director de la Policía Municipal de Uruapan, Demetrio “N”, como responsable de la muerte del joven de 17 años que disparó contra el alcalde Carlos Manzo el pasado 1 de noviembre. Durante la audiencia inicial, autoridades ministeriales presentaron peritajes y videos que indican que el agresor ya se encontraba sometido y desarmado cuando recibió el disparo que le quitó la vida.

De acuerdo con la Agencia de Investigación Criminal, el joven fue tirado al piso y retenido por elementos de seguridad, momento en el que el director de Policía habría tomado la pistola que quedó en el suelo tras el ataque y accionado el arma a corta distancia, impactando el pecho del detenido apenas segundos después de la agresión contra el edil.

La Fiscalía afirmó que los estudios balísticos confirman la proximidad del disparo y contradicen la versión del mando policiaco, quien argumentó que existió un forcejeo en el cual el atacante intentó arrebatarle el arma. Testimonios adicionales señalan que personal médico no pudo brindar auxilio al joven debido a que escoltas lo impidieron en la escena.

El caso se desarrolla en paralelo a la investigación sobre el asesinato del alcalde Manzo, donde la autoridad estatal apunta a la posible participación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a la existencia de una presunta oferta millonaria para ejecutar el ataque. El arma utilizada por el agresor habría estado vinculada previamente con otros hechos delictivos atribuidos al crimen organizado.

Por el momento, se mantiene la prisión preventiva para los detenidos relacionados con el operativo de seguridad, mientras continúan las indagatorias tanto por el homicidio del presidente municipal como por el presunto exceso de fuerza cometido tras la captura del atacante.