La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la incineración de más de 832 kilogramos de estupefacientes en el estado de Sonora, como parte de las acciones contra el crimen organizado y el combate al narcotráfico en la región.

El operativo se realizó en un predio ubicado sobre la carretera Hermosillo–Bahía de Kino, donde autoridades federales destruyeron diversas sustancias previamente aseguradas en operativos coordinados con instancias del Gabinete de Seguridad.

De acuerdo con información oficial, la mayor parte de la droga incinerada correspondía a clorhidrato de metanfetamina, con un total de más de 830 kilogramos. A esto se sumaron dos kilogramos de heroína y pequeñas cantidades de mariguana, evidenciando la alta presencia de drogas sintéticas dentro de los decomisos recientes.

La destrucción de los narcóticos fue supervisada por personal del Ministerio Público Federal, así como por elementos del Órgano Interno de Control y peritos especializados de la Agencia de Investigación Criminal, quienes certificaron el tipo y peso de las sustancias para garantizar la legalidad del proceso.

Este tipo de acciones forman parte de una estrategia permanente de la FGR para evitar que drogas aseguradas regresen a las calles, además de debilitar las estructuras financieras y operativas de los grupos delictivos.

En ese contexto, reportes recientes indican que estas incineraciones se replican en distintas entidades del país como parte del Programa de Destrucción de Narcóticos, en el que participan fuerzas federales y estatales, reflejando la magnitud del aseguramiento de drogas en México.

En Sonora, estas acciones cobran especial relevancia debido a su ubicación estratégica para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, lo que mantiene a la entidad como un punto clave en las operaciones contra el narcotráfico.