La volcadura de una pipa de gas en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, provocó una fuga y posterior explosión que ya es investigada por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX).

De acuerdo con los primeros peritajes, el vehículo liberó combustible que se acumuló rápidamente hasta detonar, generando una onda expansiva que alcanzó a decenas de automovilistas y peatones que circulaban por la zona.

Especialistas en criminalística, incendios y explosiones trabajan en conjunto con la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para determinar si la unidad cumplía con las condiciones técnicas y de seguridad establecidas por la normativa. Las autoridades señalaron que el análisis permitirá establecer responsabilidades y precisar si hubo fallas en la operación de la pipa o incumplimiento por parte de la empresa propietaria.


Pipa de gas en Iztapalapa presentaba irregularidades

La empresa responsable de la pipa no había presentado pólizas de seguro para obtener permisos de transporte, lo que agrava las posibles responsabilidades legales.


Balance de víctimas

El accidente ocurrió la tarde del miércoles 10 de septiembre sobre la carretera México–Puebla, a la altura de la Calzada Ignacio Zaragoza. Tras la volcadura y explosión, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que dará seguimiento al caso a través de la ASEA y en coordinación con la FGJ-CDMX.

La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, confirmó el fallecimiento de cuatro personas y reportó inicialmente 70 lesionados (51 hombres y 16 mujeres, dos aún no identificadas). Más tarde, en un corte informativo realizado a las 22:30 horas, la cifra de heridos ascendió a 90, de los cuales 10 ya fueron dados de alta.