El exembajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe Pierce, aseguró que el país perdió su papel de mediador entre Cuba y Estados Unidos debido a decisiones recientes en política exterior.
En entrevista, el diplomático señaló que México dejó de ser visto como un interlocutor creíble, especialmente después del envío de petróleo a la isla, acción que —consideró— mostró una postura parcial y provocó presiones de Washington para suspender el suministro.
Pascoe Pierce afirmó que esta situación derivó en una “humillación” para el país, luego de que el gobierno estadounidense obligara a frenar los envíos energéticos. Además, advirtió que actualmente México no tendría un papel viable en eventuales negociaciones entre ambas naciones.
El también analista sostuvo que administraciones anteriores lograron fungir como puente diplomático gracias a una política neutral, mientras que ahora México es percibido como aliado político del gobierno cubano, lo que complica cualquier intento de intermediación.
Respecto a la ayuda humanitaria enviada recientemente, explicó que existe una diferencia clave frente a la estrategia estadounidense: mientras Washington distribuye apoyos sin intervención del gobierno de la isla, la asistencia mexicana se entrega a funcionarios cubanos para su reparto.
Finalmente, criticó lo que calificó como falta de visión estratégica en la política exterior mexicana y advirtió que el contexto geopolítico del Caribe exige mayor análisis para evitar decisiones que limiten la influencia diplomática del país.



































