Estados Unidos comenzó a reducir parcialmente su despliegue militar en el mar Caribe y reubicó varios de sus buques hacia aguas al norte de Cuba, como parte de un reajuste estratégico de sus fuerzas en la región, informó The New York Times.

De acuerdo con el reporte, al menos dos buques de transporte anfibio, el USS Iwo Jima y el USS San Antonio, fueron movidos desde el Caribe hacia el océano Atlántico, mientras que otros podrían regresar a sus bases en Estados Unidos en las próximas semanas. Este ajuste implicaría una reducción aproximada de tres mil efectivos, aunque se mantendría una presencia militar significativa en la zona.

Funcionarios estadounidenses citados por el diario señalaron que el movimiento no representa un retiro total, sino una reorganización tras el despliegue intensivo realizado en meses recientes, en el contexto de operaciones regionales y vigilancia estratégica.

Las autoridades estadounidenses subrayaron que, pese a la reducción, continuarán las operaciones navales y de interdicción contra el tráfico de drogas, así como las labores de monitoreo en el Caribe, una región considerada clave para la seguridad hemisférica.

El despliegue militar en el Caribe ha estado bajo el mando del Comando Sur de Estados Unidos, y el reposicionamiento de fuerzas permitiría mantener capacidad de respuesta rápida ante cualquier eventualidad en la región.

Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha anunciado cambios adicionales ni un calendario definitivo para nuevos movimientos de tropas o embarcaciones.