La administración del presidente Donald Trump ordenó la suspensión inmediata de todos los trámites migratorios para personas originarias de 19 países clasificados como “de alto riesgo”, una medida que afecta solicitudes de residencia, naturalización, asilo y otros beneficios que otorga el sistema migratorio estadounidense.
La decisión quedó establecida en un memorando interno de USCIS fechado el 2 de diciembre y firmado por el director de la agencia, Joseph Edlow, quien será el encargado de determinar en qué momento se levantará la pausa, sin que exista una fecha estimada.
La suspensión aplica a personas nacidas o nacionalizadas en estos 19 países:
Afganistán, Birmania, Burundi, Chad, Cuba, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Laos, Libia, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Togo, Turkmenistán, Yemen y Venezuela.
La orden impacta tanto a quienes están fuera de Estados Unidos como a quienes ya se encuentran dentro del país y tenían trámites en curso.
La pausa incluye un amplio rango de procesos:
- Solicitudes de residencia permanente
- Renovación o reemplazo de green card
- Naturalización y sus revisiones previas
- Eliminación de condiciones para residentes condicionales
- Peticiones de documentos de viaje
- Procesos de asilo, incluso los que ya estaban avanzados
USCIS también revisará solicitudes que habían sido aprobadas recientemente para personas de estos países, lo que abre la puerta a nuevas entrevistas o evaluaciones de seguridad.
El gobierno estadounidense argumentó que la suspensión responde a “riesgos de seguridad nacional” y a la necesidad de reforzar verificaciones tras un reciente ataque atribuido a un ciudadano afgano. La orden llega meses después de que ya se habían impuesto restricciones de ingreso a ciudadanos de varias de estas naciones.
La medida deja a miles de migrantes en un limbo administrativo:
- Personas que ya esperaban su cita para residencia o ciudadanía ahora deberán esperar sin plazo definido.
- Solicitantes de asilo ven congelados sus procesos pese a cumplir con los tiempos legales.
- Familias con trámites avanzados podrían enfrentar nuevas verificaciones o retrasos severos.
Organizaciones de defensa de migrantes advierten que la suspensión podría generar un rezago histórico en el sistema y cuestionan que la medida se base en criterios de nacionalidad más que en evaluaciones individuales.
La agencia no ha informado:
- cuánto durará la suspensión;
- si habrá excepciones humanitarias;
- el formato del proceso de revisión para casos ya aprobados;
- o si podrán presentarse recursos legales mientras la pausa esté vigente.
De momento, la decisión se mantiene activa y sin un horizonte claro para su levantamiento.



































