En un movimiento que marca un cambio en su política energética hacia Cuba, Estados Unidos ha autorizado que un buque petrolero de bandera rusa llegue a aguas cubanas, lo que podría aliviar una grave crisis de combustible que enfrenta la isla, según reportes del The New York Times. 

El buque, identificado como Anatoly Kolodkin, transporta aproximadamente 700 000 barriles de crudo y se encontraba a unos 24 kilómetros de la isla cuando la Guardia Costera estadounidense permitió que siguiera su rumbo hacia territorio cubano. 

Este hecho ocurre en medio de una severa escasez de combustible en Cuba, que ha sufrido apagones y racionamientos por la falta de suministros energéticos tras meses con restricciones a las importaciones de petróleo. La llegada del crudo ruso podría ofrecer un alivio temporal a esta crisis energética. 

La decisión representa una flexibilización de facto de las sanciones o el bloqueo petrolero que Estados Unidos ha mantenido contra Cuba desde principios de año como parte de su estrategia para presionar al gobierno de la isla. Aunque el motivo oficial detrás de la decisión aún no ha sido detallado por Washington, analistas señalan que la medida podría responder tanto a preocupaciones geopolíticas como a la necesidad de estabilizar mercados energéticos afectados por tensiones globales. 

Este movimiento ha generado atención internacional, ya que combina aspectos de política exterior, sanciones y la profunda crisis de suministro que afecta al pueblo cubano, en un contexto de relaciones tensas entre Estados Unidos, Cuba y Rusia.