El gobierno de Estados Unidos lanzó una oferta de hasta 94 millones de dólares en recompensas por información que permita ubicar y capturar a 15 narcotraficantes que operan en territorio mexicano, incluidos líderes de cárteles considerados objetivos prioritarios en la lucha contra el tráfico de drogas.
La iniciativa es promovida por el Departamento de Estado de Estados Unidos y diversas agencias federales como parte de su estrategia de cooperación bilateral contra el crimen organizado, especialmente enfocado en redes de tráfico de fentanilo, metanfetamina, cocaína y otras sustancias ilegales hacia territorio estadounidense.
Encabezando la lista se encuentra Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien se ofrece la recompensa más alta: hasta 15 millones de dólares. El Mencho es señalado como uno de los narcos más activos y peligrosos, con amplias redes de tráfico y violencia asociada.
Le siguen con recompensas de hasta 10 millones de dólares cada uno:
- Iván Archivaldo Guzmán Salazar (“El Chapito”)
- Jesús Alfredo Guzmán Salazar (“Alfredito”)
- Juan José Farías Álvarez (“El Abuelo”)
Estos últimos están relacionados con el Cártel de Sinaloa y la organización conocida como Cárteles Unidos en Michoacán, respectivamente, y son considerados piezas clave en las rutas de tráfico y producción de drogas.
Además, el resto de los objetivos en la lista incluye a otros capos con recompensas que varían entre varios millones de dólares, con el objetivo de desmantelar redes de transporte, asociaciones criminales y estructuras financieras ligadas al narcotráfico internacional.
Las recompensas forman parte de un esfuerzo conjunto entre agencias como el Departamento de Estado, la DEA (Drug Enforcement Administration) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que han intensificado las acciones para capturar a los personajes más buscados en la región norteamericana.
El CJNG y el Cártel de Sinaloa, así como otras organizaciones como Cárteles Unidos, han sido señalados por las autoridades estadounidenses como actores clave en la producción y tráfico de fentanilo, una droga sintética que ha generado una crisis de sobredosis y violencia en Estados Unidos y México, lo que refuerza la prioridad sobre estos objetivos.
Las recompensas no son pagos automáticos, sino incentivos que se entregan solo si la información proporcionada es verificada y conduce directamente a una captura o proceso legal contra los buscados.



































