El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en una conferencia de prensa que tras una operación militar que terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, el gobierno estadounidense asumirá el control de Venezuela de manera temporal para garantizar una transición de poder ordenada y segura. Trump afirmó que la intención no es ocupar permanentemente el país, sino asegurar que se establezca un gobierno legítimo y estable tras décadas de crisis política y económica bajo el chavismo. Según sus palabras, la presencia estadounidense en el país se mantendrá hasta que se concreten los mecanismos institucionales para una transición de poder.
Durante la conferencia en su residencia en Mar‑a‑Lago, Trump enfatizó que Estados Unidos “gobernará temporalmente” Venezuela mientras se despliega un proceso de transición política. El objetivo es garantizar que no haya un vacío de poder que pueda desestabilizar aún más la región, y el control estadounidense será provisional y enfocado en permitir una transición “segura, adecuada y ordenada”. El presidente describió la operación como un éxito militar extraordinario y justificó el anuncio como una forma de proteger la seguridad y estabilidad regional, además de restaurar el orden dentro de Venezuela.
Trump también reveló que el Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha estado en contacto con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, para coordinar el proceso político posterior a la captura de Maduro. Según el presidente, Rubio habría entablado conversaciones con Rodríguez para explorar cómo avanzar en la transición de poder. Trump indicó que Rodríguez, en algún momento, habría mostrado disposición a cooperar con Estados Unidos en el proceso político, aunque fuentes oficiales venezolanas han contradicho esta versión en distintos comunicados. Esta mención destaca la intención de Washington de vincular al liderazgo venezolano sobreviviente con el proceso de transición, aunque la legitimidad y el respaldo real de Rodríguez siguen siendo objeto de disputa política dentro de Venezuela y ante la comunidad internacional.
La situación sigue evolucionando minuto a minuto. Medios internacionales y agencias de noticias mantienen transmisiones en directo, con actualizaciones constantes sobre la presencia de fuerzas estadounidenses en suelo venezolano y posibles decisiones de gobernanza interina, las reacciones globales que incluyen críticas de varios gobiernos y organismos internacionales por la intervención, y el estado de los canales institucionales internos de Venezuela, con voces oficiales denunciando la operación como una violación de soberanía. Plataformas como YouTube, redes sociales, medios en español y cadenas de TV internacionales están ofreciendo cobertura en tiempo real tanto de declaraciones oficiales como de reportes desde el terreno.
La acción representa una de las intervenciones más profundas de Estados Unidos en América Latina en décadas y abre múltiples frentes de debate en política internacional, soberanía, legalidad y derechos humanos.



































