Autoridades investigan la muerte de una adolescente de 14 años que se sometió a una cirugía estética en una clínica de Durango, donde fue intervenida con procedimientos de aumento de busto, liposucción y lipotransferencia.
De acuerdo con reportes preliminares, tras complicaciones durante la cirugía la menor perdió la vida. Sin embargo, el fallecimiento habría sido encubierto como un caso de Covid-19, lo que levantó sospechas sobre la legalidad de la operación y el actuar del personal médico.
Irregularidades bajo investigación
Una de las líneas de investigación apunta a que la madre de la adolescente participó en la cirugía como enfermera, sin tener preparación profesional ni acreditación para desempeñar esa función.
La Fiscalía de Durango analiza si en la clínica hubo negligencia médica, omisiones administrativas o ejercicio irregular de la práctica profesional, además de la posible responsabilidad por intentar ocultar la verdadera causa de muerte.
Debate sobre cirugía estética en menores
El caso ha generado preocupación entre especialistas y colectivos sociales, quienes advierten sobre la falta de regulación en algunos centros médicos y el riesgo que implica realizar procedimientos estéticos invasivos en menores de edad.
Las autoridades estatales reiteraron que las investigaciones siguen en curso y que se determinarán responsabilidades penales y administrativas conforme avancen las diligencias.



































