El embarazo infantil continúa siendo una manifestación severa de violencia de género y sexual en México, advierte la organización Ipas Latinoamérica y el Caribe (Ipas LAC). La organización, dedicada a la salud sexual y reproductiva, trabaja para garantizar derechos reproductivos, prevenir embarazos no deseados y asegurar acceso seguro al aborto, especialmente para niñas, adolescentes y mujeres en situación de vulnerabilidad.

Según Ipas LAC, obligar a niñas a maternar viola sus derechos reproductivos y perpetúa desigualdades estructurales, afectando su salud física, emocional y social. Aunque en los últimos años los casos de embarazo en niñas menores de 15 años han disminuido, la cifra sigue siendo preocupante: más de 6,400 niñas fueron madres en 2024, lo que evidencia la necesidad de políticas públicas efectivas que protejan sus derechos.

La organización hace un llamado urgente a los Estados para implementar medidas concretas, que incluyen:

  • Garantizar el acceso a un aborto seguro, legal y gratuito para todas las personas gestantes, evitando que las niñas se vean obligadas a continuar embarazos no deseados.
  • Educación sexual integral, que provea información clara y sin tabúes sobre prevención de embarazos y derechos reproductivos.
  • Acceso efectivo a anticonceptivos y medicamentos seguros, especialmente para adolescentes y jóvenes.
  • Servicios de salud y redes de apoyo, que protejan a las niñas y adolescentes de situaciones de riesgo y violencia.

Ipas LAC destaca que negar estos derechos constituye una forma adicional de violencia y perpetúa la vulnerabilidad de las niñas frente a embarazos forzados. La organización también ha trabajado con instituciones mexicanas para capacitar al personal de salud en la provisión de servicios de aborto y prevención, y promueve plataformas de datos abiertos para visibilizar la situación por edad, estado y región.

“El embarazo infantil no es solo un problema sanitario; es una violación a los derechos humanos de las niñas y adolescentes”, señala Ipas LAC, insistiendo en que la prevención y la atención integral son esenciales para garantizar que ninguna niña se vea forzada a maternar en México.