El nombre de Roberto Blanco Cantú volvió a colocarse en el centro de uno de los mayores escándalos de huachicol fiscal en México. Autoridades federales identifican al empresario, conocido como “El Señor de los Buques”, como una pieza clave dentro de la red de contrabando de combustible que habría operado mediante empresas fachada y estructuras financieras ligadas al crimen organizado.
De acuerdo con investigaciones federales, Blanco Cantú estaría relacionado con la importación ilegal de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos que ingresaban a México disfrazados como aditivos o productos industriales para evadir impuestos millonarios.
Las indagatorias apuntan principalmente a la empresa Mefra Fletes, señalada como una de las firmas utilizadas para mover combustible ilícito a través de puertos estratégicos como Tampico, Altamira, Ensenada y otras terminales marítimas del país.
El empresario es considerado uno de los objetivos prioritarios dentro de la investigación federal sobre el llamado “huachicol fiscal”, esquema que habría generado pérdidas multimillonarias para el Estado mexicano mediante evasión de impuestos y comercialización ilegal de combustibles.
Las autoridades sostienen que la red operaba mediante compañías de transporte, aduanas, operadores portuarios y presuntos vínculos con organizaciones criminales. Incluso, investigaciones en México y Estados Unidos han comenzado a rastrear movimientos financieros y exportaciones relacionadas con esta estructura.
En meses recientes, cateos en Nuevo León y otros estados derivaron en detenciones de presuntos operadores cercanos a Blanco Cantú, entre ellos José Antonio Cortés Huerta, alias “El Mamado” o “El Titán”, identificado como presunto integrante de una célula ligada al Cártel del Noreste y relacionado con operaciones de huachicol.
El caso tomó fuerza tras el aseguramiento del buque “Challenge Procyon” en Tamaulipas, donde autoridades detectaron millones de litros de diésel presuntamente ingresados de manera irregular al país.
Además, investigaciones periodísticas han revelado presuntos nexos entre la red de huachicol fiscal y funcionarios portuarios, militares, empresarios y operadores financieros que habrían facilitado el ingreso y distribución del combustible.
Actualmente, Roberto Blanco Cantú continúa prófugo, mientras el gobierno federal mantiene operativos y cateos relacionados con esta estructura considerada una de las redes de contrabando de combustible más grandes detectadas en los últimos años.



































