El Papa León XIV intensificó este domingo su llamado global para que se detenga la violencia en el conflicto que enfrenta a Irán con fuerzas involucradas de Estados Unidos e Israel, y pidió a los líderes “responsables de la guerra” que cesen las hostilidades y reabran el diálogo como camino hacia la paz. 

Durante su tradicional mensaje dominical desde la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el pontífice expresó su cercanía a las familias afectadas por los ataques que han impactado no solo zonas militares, sino también escuelas, hospitales y espacios civiles. Su llamado se produce en medio de un conflicto que ha causado miles de víctimas y un profundo sufrimiento en la población de la región. 

León XIV señaló que la violencia no puede conducir a la justicia, la estabilidad ni la paz que tanto anhelan los pueblos de Medio Oriente, y subrayó la importancia de reabrir los caminos del diálogo y la diplomacia para dar una salida al conflicto. 

El Papa también expresó su solidaridad con quienes han perdido a seres queridos y con las comunidades que enfrentan desplazamientos y el temor diario por la seguridad y el futuro. Llamó a líderes globales y religiosos a trabajar juntos por una paz duradera y un alto inmediato en las hostilidades, en un contexto donde las tensiones han escalado notablemente en las últimas semanas. 

El llamado del Papa llega en un momento en que el conflicto en Medio Oriente continúa escalando, con implicaciones que van más allá del frente militar y afectan rutas comerciales, precios energéticos internacionales y la seguridad regional. La voz del Vaticano, aunque diplomática, representa un intento de influir en la conciencia global sobre el valor del diálogo frente a la violencia.