El huracán Simón se debilitó a categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, pero continúa generando condiciones de riesgo en las costas del Pacífico mexicano, con pronósticos de lluvias fuertes, vientos y oleaje elevado en estados como Jalisco, Nayarit y Sinaloa.
De acuerdo con el reporte meteorológico de este lunes 12 de octubre, a las 15:00 horas, tiempo del centro de México, el centro del ciclón se localizó aproximadamente a 115 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco, y a 335 kilómetros al sur de Mazatlán, Sinaloa.
En ese momento, Simón registraba vientos máximos sostenidos de 155 kilómetros por hora, rachas de hasta 195 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el oeste-noroeste a seis kilómetros por hora.
Aunque la disminución de categoría representa un debilitamiento del sistema, no significa que el peligro haya terminado. Las lluvias asociadas al huracán pueden provocar inundaciones, deslaves, crecidas de arroyos y afectaciones en caminos, especialmente en zonas bajas y regiones montañosas.
Las costas también permanecen expuestas a condiciones marítimas adversas. El oleaje elevado y las corrientes peligrosas representan riesgos para habitantes, pescadores, turistas y embarcaciones, por lo que se recomienda evitar ingresar al mar y respetar las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.
Simón ha provocado afectaciones en distintos puntos del occidente del país, particularmente por las precipitaciones y las inundaciones registradas en zonas de Jalisco y Colima. El comportamiento del sistema mantiene bajo vigilancia a las comunidades costeras, mientras su trayectoria continúa avanzando frente al litoral mexicano.
Las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento del fenómeno debido a que su evolución y desplazamiento determinarán las zonas que podrían recibir las mayores precipitaciones durante las próximas horas.
Ante este escenario, se recomienda a la población mantenerse informada mediante los avisos oficiales, evitar cruzar calles, arroyos o caminos inundados y alejarse de playas cuando exista oleaje elevado. También es importante asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y atender las instrucciones de los cuerpos de emergencia.
Aunque Simón perdió intensidad y descendió a categoría 2, las lluvias y las condiciones peligrosas en el mar continúan siendo las principales amenazas para las regiones del Pacífico mexicano.



































