En las últimas semanas, una tendencia viral conocida como therians —o personas que aseguran tener una conexión profunda con un animal no humano— ha cobrado fuerza en redes sociales como TikTok, Instagram y YouTube, generando curiosidad, debate y también algunas controversias entre internautas y especialistas.
El término therian proviene del concepto de therianthropy (del griego therion, “bestia” o “animal salvaje”), que históricamente se ha usado para describir la idea de transformar o conectar a un ser humano con un animal. Aunque estas raíces se remontan a mitologías antiguas, el uso moderno del término ha sido impulsado por comunidades digitales desde los años noventa, y ha resurgido con fuerza gracias al alcance de las plataformas sociales.
¿Quiénes son y qué hacen?
Las personas que se identifican como therians aseguran sentir una conexión psicológica, emocional o espiritual con un animal específico, al que llaman teriotipo. Estos pueden ser lobos, perros, gatos, zorros u otros animales. Para algunos esta identificación es íntima y duradera, y no simplemente un disfraz o juego.
Aunque no creen literalmente que su cuerpo físico se convierta en animal, muchos expresan esa identidad a través de comportamientos como:
- Caminar en cuatro patas o reproducir movimientos animales.
- Usar máscaras, colas o accesorios que simbolizan su animal de conexión.
- Compartir experiencias en videos virales donde muestran sus rutinas o interacciones inspiradas en su teriotipo.
A diferencia de los furries —otra subcultura que se centra en representar personajes animales antropomórficos por entretenimiento— los therians describen su vivencia como una forma interna de identificar su ser, no como un concepto estético o cosplay.
¿Por qué causa tanto revuelo?
La expansión de este fenómeno ha generado una mezcla de reacciones en redes. Por un lado, hay usuarios que comparten sus experiencias o apoyan la búsqueda de identidad y comunidad que representa este movimiento. Por otro lado, también circulan memes, críticas y debates que cuestionan el significado, la salud mental o incluso la relevancia de aceptar esta forma de identificación más allá de una tendencia viral.
La visibilidad de therians, especialmente entre adolescentes, ha llevado a algunos psicólogos a sugerir que puede estar relacionado con procesos de búsqueda de identidad, necesidad de pertenencia o formas de expresión emocional en un mundo digital hiperconectado. Sin embargo, expertos y miembros de la comunidad coinciden en que no se trata de una moda pasajera, sino de una manifestación contemporánea de cómo las personas exploran y construyen aspectos de su sentido de sí mismas.
En varios países de Latinoamérica, incluidos Argentina y Uruguay, se han visto grupos de jóvenes compartiendo estas experiencias en plazas y encuentros al aire libre, lo que ha amplificado aún más el debate sobre este fenómeno cultural que hoy está en el centro de la conversación digital.



































