El escándalo de Miss Universe 2025 no ha terminado. Tras los insultos dirigidos a la representante mexicana Fátima Bosch durante un evento preliminar en Bangkok, el empresario tailandés Nawat Itsaragrisil, conocido por su rol en la organización del certamen y otros concursos de belleza internacionales, apareció en un video de disculpa que se viralizó, donde según Milenio, rompió en llanto frente a las cámaras.
En sus palabras, Itsaragrisil expresó: “Si alguien se sintió mal, incómodo o afectado, me disculpo con cada uno… ya he hablado con las 75 chicas presentes”. El directivo afirmó que nunca tuvo la intención de dañar a nadie, y atribuyó parte del conflicto a malentendidos en las instrucciones y dinámicas de promoción que se estaban solicitando a las concursantes. Sin embargo, su gesto no ha bastado para calmar la polémica internacional.
La Miss Universe Organization (MUO), presidida por Raúl Rocha Cantú, calificó los hechos como “humillación, insulto y falta de respeto” y tomó medidas inmediatas: se restringió la participación de Itsaragrisil en los eventos oficiales del certamen, limitando su rol al mínimo, y el CEO Mario Búcaro viajará a Tailandia para supervisar personalmente los preparativos restantes y garantizar que las actividades sigan un protocolo de respeto y profesionalismo. Se reforzarán además las normas de conducta para los directivos y organizadores locales, con especial atención a la seguridad y trato digno de las concursantes.
El incidente generó fuertes reacciones de solidaridad hacia Fátima Bosch: varias delegadas abandonaron temporalmente el evento en señal de protesta, mientras que la comunidad internacional de concursos de belleza y seguidores en redes sociales expresaron indignación y exigieron mayor transparencia y respeto hacia las participantes. Por su parte, Bosch declaró que continuará usando su plataforma para empoderar a otras mujeres y dejar claro que este tipo de comportamientos no serán tolerados.
La MUO aún podría aplicar sanciones formales adicionales a Itsaragrisil. Habrá que observar cómo el episodio afecta la imagen y dinámica del certamen rumbo a la final del 21 de noviembre de 2025 en Tailandia. La reacción de otras delegaciones y del público será clave para medir el impacto real de este incidente en la reputación del concurso. Este episodio marca un antes y un después en la organización del certamen y refuerza la atención sobre la protección y el respeto hacia las concursantes en eventos internacionales de gran magnitud.
Video:Ahora TV



































