Washington, 14 de enero de 2026 — El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles que pausará el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, en una nueva y amplia medida migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump. La suspensión será efectiva a partir del 21 de enero de 2026 y se mantendrá “hasta nuevo aviso”, mientras el Departamento de Estado revisa los procedimientos consulares y criterios de elegibilidad. 

De acuerdo con un memorando interno citado por medios estadounidenses, la pausa se aplicará principalmente a visas de inmigrante, incluyendo aquellas que permiten la residencia permanente en el país, aunque aún no se ha divulgado oficialmente una lista completa de las naciones afectadas. El memorando instruye a los consulados de Estados Unidos a rechazar nuevas solicitudes de visa bajo las leyes vigentes mientras se reevaluan los procesos de revisión y seguridad. 

Entre los países reportados en la lista se encuentran Cuba, Haití, Guatemala, Colombia, Brasil, Nicaragua y Uruguay, así como naciones como Rusia, Irán, Afganistán, Pakistán y Tailandia, entre otros. La lista no incluye a México, según el reporte original. 

Las autoridades estadounidenses han vinculado esta decisión con su política migratoria más amplia, que, según el gobierno, busca reforzar la seguridad y prevenir que nuevos inmigrantes dependan de ayudas públicas una vez en territorio estadounidense. La administración afirma que la medida se toma en un contexto de intensificación de controles y revisión de criterios que consideran factores como la solvencia económica y la capacidad de no convertirse en “carga pública”. 

La pausa en el procesamiento de visas de inmigrante no afecta directamente visas temporales, como las de turista o de negocios, aunque algunos consulados podrían aplicar evaluaciones más estrictas según el caso. 

Esta medida se produce en un momento en que el gobierno ha reforzado varias políticas migratorias, incluidas restricciones anteriores dirigidas a ciudadanos de otros países por diversas razones de seguridad y control fronterizo. La suspensión “indefinida” de estos procesos deja un panorama de incertidumbre para miles de solicitantes que tenían previsto viajar o reunirse con familiares en Estados Unidos en los próximos meses.