Ciudad de México, 15 de enero de 2026 — Estados Unidos ha intensificado la presión sobre México para que permita la participación de sus fuerzas militares en operaciones contra cárteles y laboratorios de fentanilo dentro del territorio mexicano, según reportes recientes del New York Times. La propuesta incluiría que tropas estadounidenses y agentes de inteligencia trabajen junto a las fuerzas mexicanas para atacar los centros de producción de drogas.
El gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha dejado en claro que no permitirá la entrada de tropas extranjeras en su territorio, reafirmando la soberanía nacional como principio irrenunciable. Sheinbaum aseguró que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad debe realizarse dentro del marco de la soberanía mexicana, sin acciones unilaterales de fuerzas extranjeras.
Además, la presidenta negó que Estados Unidos haya solicitado la detención de políticos mexicanos con presuntos vínculos con el narcotráfico, desmintiendo interpretaciones erróneas de algunos reportes previos. El mensaje oficial subraya que cualquier coordinación con el gobierno estadounidense se limitará a intercambio de información y cooperación técnica, sin comprometer la autoridad ni la jurisdicción mexicana.
El interés estadounidense en intervenir surge principalmente por el creciente flujo de fentanilo hacia Estados Unidos y la preocupación por los laboratorios clandestinos en México. Sin embargo, la insistencia de Washington en acciones directas en territorio mexicano ha generado preocupación y debate sobre la línea entre cooperación bilateral y la soberanía nacional.
La posición de México busca equilibrar la colaboración internacional con la protección de su integridad territorial. Fuentes oficiales destacan que la cooperación continuará en términos de intercambio de inteligencia y apoyo logístico, pero sin presencia militar estadounidense en suelo mexicano.