Washington, 13 de noviembre de 2025 — Estados Unidos anunció un nuevo capítulo en su estrategia militar regional con el lanzamiento de la Operación Lanza del Sur, una ofensiva dirigida a lo que el gobierno estadounidense califica como “narcoterroristas” en el hemisferio occidental. El anuncio fue hecho por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien aseguró que la misión busca “defender la patria y frenar el tráfico de drogas antes de que llegue a territorio estadounidense”.

La operación estará liderada por la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur y supervisada por el Comando Sur (SOUTHCOM), responsable de la mayor parte de la actividad militar estadounidense en América Latina. Aunque el discurso oficial enfatiza la lucha contra el narcotráfico, el gobierno no ha precisado el tamaño de la operación, su duración ni los objetivos específicos, dejando muchas incógnitas sobre el alcance real de la iniciativa.

Un despliegue en expansión

Desde septiembre de este año, las fuerzas estadounidenses han intensificado sus operaciones en el Caribe y el Pacífico Oriental, atacando embarcaciones señaladas por presuntos vínculos con el narcotráfico. Expertos señalan que la combinación de operaciones marítimas y aéreas, junto con el despliegue de destructores y grupos de ataque, podría apuntar a objetivos estratégicos más amplios que la simple interdicción de drogas.

La operación también se produce tras varias reuniones entre el presidente Donald Trump y altos mandos militares sobre posibles acciones relacionadas con Venezuela, un país bajo la jurisdicción de SOUTHCOM y con el que Washington mantiene relaciones tensas. Maduro y otros líderes regionales han denunciado la operación como una amenaza a la soberanía latinoamericana.

Incógnitas y preocupaciones

  • Se desconoce si la misión incluirá operaciones terrestres dentro de países soberanos o si se limitará a acciones marítimas y aéreas.
  • No se han detallado los recursos exactos desplegados ni los objetivos finales de la ofensiva.
  • Analistas advierten que la falta de transparencia podría generar tensiones diplomáticas adicionales en la región.

A pesar de estas dudas, el gobierno estadounidense reafirma que la Operación Lanza del Sur forma parte de su estrategia para proteger el hemisferio occidental y controlar el flujo de drogas hacia su territorio, una política que combina acción militar con control fronterizo y cooperación internacional.