Fuerzas de Estados Unidos interceptaron en aguas del océano Índico al buque petrolero Océano Índico “Veronica III”, señalado por autoridades estadounidenses como parte de una red de embarcaciones que buscan evadir sanciones relacionadas con el comercio de crudo procedente de Venezuela y Cuba. 
De acuerdo con el Pentágono, la nave fue rastreada durante semanas desde el mar Caribe hasta ser alcanzada en mar abierto, donde unidades militares realizaron una operación de inspección y abordaje sin que se reportaran incidentes. 
Las autoridades sostienen que el barco intentó burlar el bloqueo marítimo ordenado por el presidente Donald Trump, una estrategia que busca frenar el traslado de petróleo por parte de buques sancionados. 
El “Veronica III”, identificado como un petrolero de bandera panameña, forma parte de la llamada “flota fantasma”, integrada por tanqueros que suelen cambiar de nombre, bandera o sistemas de rastreo para ocultar sus rutas y transportar hidrocarburos restringidos. 
La intercepción se enmarca en la política de “cuarentena” marítima implementada por Washington desde finales de 2025, con la que pretende limitar el movimiento de embarcaciones vinculadas a países bajo sanción y demostrar capacidad de acción en aguas internacionales. 
Hasta ahora, el gobierno estadounidense no ha precisado el destino final del buque ni si será confiscado, mientras continúan las operaciones contra petroleros sospechosos de violar las restricciones comerciales.



































