Las autoridades de Estados Unidos han confirmado que no descartan la posibilidad de que se realicen redadas y detenciones de migrantes durante la celebración del Copa Mundial de la FIFA 2026, que se llevará a cabo en junio y julio de 2026, con sedes en Estados Unidos, Canadá y México.
El director del grupo de trabajo de la Casa Blanca asignado a la organización del Mundial, Andrew Giuliani, afirmó públicamente que “el presidente no descarta nada” en materia de seguridad nacional.
- Giuliani precisó que el ente encargado de la inmigración, U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), podría llevar a cabo detenciones durante los partidos, tanto dentro de los estadios como en sus alrededores.
- La administración señala que su objetivo es garantizar que quienes entren al país lo hagan de manera legal, subrayando que contar con boleto para un partido no garantiza la emisión automática de visa. El proceso de visado seguirá los controles habituales.
- La decisión del gobierno genera preocupación entre defensores de derechos humanos y organizaciones que advierten que este tipo de operativos podría afectar desproporcionadamente a comunidades migrantes, especialmente latinas.
Algunos de los puntos que más inquietan son:
Que la presencia de agentes migratorios y posibles redadas durante un evento internacional tan concurrido como el Mundial genere un clima de temor entre migrantes indocumentados o con estatus irregular.
- Que se coloque en una disyuntiva a personas que podrían viajar con entradas o intenciones de asistir, pero cuyas solicitudes migratorias sean evaluadas bajo criterios de “riesgo” o “seguridad nacional”.
- Grupos como Amnesty International USA han expresado su rechazo al uso del torneo como pretexto para operativos migratorios masivos. Señalan que los controles de inmigración deben respetar los derechos fundamentales y no convertirse en mecanismos de intimidación o persecución.
Se pide además a la entidad organizadora del evento, FIFA, que exija garantías claras a las autoridades estadounidenses para proteger a todos los asistentes, sin importar su estatus migratorio.
La advertencia oficial de EE. UU. de que el evento de fútbol no será una excepción para las políticas migratorias debe tomarse con seriedad. Si planeas viajar o conoces personas que lo harán, conviene revisar bien sus documentos, evaluar su estatus migratorio, y mantenerse informados. La expectativa de millones de visitantes convive con un contexto de estricta vigilancia: la prioridad declarada por el gobierno es la seguridad nacional, incluso si eso implica redadas durante el Mundial.


































