- Washington, D.C.; 12 de enero de 2026 – La administración del presidente Donald Trump ha flexibilizado su postura hacia Cuba y permitirá que México continúe suministrando petróleo a la isla, informó CBS News, citando al secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y a otro funcionario de la Casa Blanca.
Según las fuentes, la política de Estados Unidos no busca provocar el colapso del gobierno cubano, sino mantener presión diplomática y buscar cambios en el sistema político de la isla mediante negociaciones. Esta decisión contradice los comentarios públicos anteriores de Trump, en los que había afirmado que no habría más petróleo ni dinero para Cuba.
México se ha convertido en un proveedor importante de combustible para Cuba, especialmente tras la disminución de los envíos venezolanos debido a sanciones y a la reciente captura del presidente Nicolás Maduro. La continuidad de estos suministros mexicanos evita un colapso inmediato de los servicios básicos en la isla, como la electricidad y el transporte.
El secretario Chris Wright explicó que la administración estadounidense busca un equilibrio entre sancionar al gobierno cubano y evitar consecuencias humanitarias graves. “No buscamos provocar un colapso del gobierno cubano, sino presionar por reformas y cambios a través de vías diplomáticas”, indicó.
Con esta postura, Estados Unidos deja claro que su estrategia hacia Cuba combina presión política con cierta flexibilidad económica, permitiendo que México actúe como proveedor de combustible mientras se mantienen las sanciones y restricciones directas contra el gobierno de La Habana.



































