En una operación militar conjunta entre las Fuerzas Armadas de Ecuador y Estados Unidos, fue bombardeado y destruido un campamento de entrenamiento y descanso de los Comandos de la Frontera, una de las principales disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informaron las autoridades este viernes. 

El ataque se realizó en la provincia amazónica de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, donde la infraestructura era utilizada como zona de descanso y entrenamiento por integrantes de este grupo armado. Según el comunicado oficial, el campamento pertenecía a un cabecilla conocido con el alias “Mono Tole” y tenía capacidad para entrenar hasta unas 50 personas vinculadas a actividades del narcotráfico y crimen organizado. 

Las fuerzas ecuatorianas, con inteligencia y apoyo logístico de Estados Unidos, ubicaron con precisión la ubicación del campamento antes de proceder a su destrucción, como parte de la fase denominada “Ofensiva Total” dentro de la estrategia de seguridad nacional. 

El presidente ecuatoriano Daniel Noboa difundió imágenes del operativo en redes sociales, subrayando que “donde sea que se escondan, los encontraremos” y recalcó que esta acción demuestra que las fronteras del país no serán “refugio para el narcotráfico”. 

Por su parte, voceros del Comando Sur de Estados Unidos destacaron la cooperación estratégica entre ambos países para desmantelar redes consideradas como narcoterroristas, enviando “un mensaje claro de que estas organizaciones no encontrarán refugio en el hemisferio” y resaltando el compromiso en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. 

Hasta el momento las autoridades no han divulgado cifras oficiales sobre bajas, detenciones o heridos en el operativo. La acción forma parte de una intensificación de esfuerzos para enfrentar a grupos armados que operan en la región fronteriza y que han generado inseguridad en ambos lados de la frontera.