La economía mexicana registró un crecimiento de 0.7% durante 2025, lo que representa su resultado más bajo desde 2020, año en el que el país enfrentó la contracción provocada por la pandemia de COVID-19, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Según la estimación oportuna del Producto Interno Bruto (PIB), el bajo avance refleja una desaceleración significativa de la actividad económica, principalmente por la debilidad del sector industrial y el menor dinamismo del comercio exterior.

Por sectores, las actividades terciarias o de servicios, que aportan cerca de dos terceras partes del PIB, crecieron alrededor de 1.4%, impulsadas por el consumo interno y algunos servicios. En contraste, el sector industrial registró una caída de 1.1%, afectado por el desempeño de la manufactura y la construcción.

Las actividades primarias, como agricultura, ganadería y pesca, mostraron un crecimiento de 3.7%, aunque su peso dentro de la economía nacional es menor.

En el cuarto trimestre de 2025, el PIB avanzó 0.8% respecto al trimestre inmediato anterior, lo que permitió evitar una recesión técnica, definida como dos trimestres consecutivos de contracción económica.

Analistas coinciden en que el débil crecimiento estuvo influido por tasas de interés elevadas, un entorno internacional complejo y una menor inversión privada. Aun así, las expectativas para 2026 apuntan a una posible recuperación moderada, aunque su magnitud dependerá del comportamiento de la economía global y de las políticas internas.