México llega a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con una posición que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, consideró favorable frente a otros países que exportan al mercado estadounidense, aunque las negociaciones todavía mantienen pendientes importantes.

Durante las conversaciones comerciales con autoridades de Estados Unidos, Ebrard sostuvo que México conserva una condición arancelaria preferente y destacó que el país se mantiene como el principal proveedor del mercado estadounidense.

El secretario explicó que uno de los objetivos de México en esta etapa es conservar esa ventaja y, al mismo tiempo, conseguir una reducción de los aranceles que actualmente afectan a sectores estratégicos de las exportaciones nacionales.

De acuerdo con información de la Secretaría de Economía, alrededor de 85% de las exportaciones mexicanas mantienen arancel cero bajo las condiciones comerciales vigentes, un elemento que el gobierno mexicano considera relevante de cara a la revisión del acuerdo.

Sin embargo, la situación no implica que todos los productos mexicanos tengan acceso libre de aranceles. Las exportaciones de sectores como el automotriz, acero y aluminio enfrentan tarifas adicionales derivadas de medidas estadounidenses, por lo que la reducción de estos gravámenes se mantiene entre las prioridades de la negociación.

En declaraciones realizadas durante la reunión de ministros de Comercio del G20 en Milwaukee, Ebrard señaló que las conversaciones con Washington son prácticamente constantes y que ambos equipos han avanzado en distintos temas.

El funcionario indicó que México busca particularmente reducir las restricciones aplicadas al acero y al sector automotriz, con el propósito de mantener su posición favorable frente a otros proveedores de Estados Unidos.

México busca reducir aranceles sectoriales

La situación arancelaria es uno de los principales puntos de la revisión. Un reporte publicado por El Financiero, con información de Bloomberg y fuentes conocedoras de las negociaciones, señaló que México y Estados Unidos trabajan en los detalles de un posible acuerdo para reducir los aranceles aplicados a vehículos ligeros.

De acuerdo con ese reporte, la tarifa nominal para vehículos podría pasar de 25% a 15%, mientras que el gravamen efectivo sería menor debido al contenido estadounidense incorporado en los productos. Las conversaciones sobre acero y aluminio también contemplan una posible reducción de las tarifas actuales, aunque todavía no se ha definido el porcentaje final.

Estos posibles ajustes todavía forman parte de las negociaciones y no representan un acuerdo definitivo.

El contexto también incluye una presión de Estados Unidos para fortalecer las reglas de origen y aumentar la participación de insumos regionales en las cadenas productivas de Norteamérica.

México, por su parte, busca mantener las condiciones preferenciales para sus exportaciones que cumplen con las reglas del T-MEC y reducir los aranceles sectoriales que afectan a industrias clave.

México mantiene un papel central en el comercio con EU

La importancia de la negociación está relacionada con el peso que tiene Estados Unidos para las exportaciones mexicanas. Información publicada por El País señala que entre enero y julio de 2026 México exportó más de 358 mil millones de dólares a Estados Unidos, consolidándose como su principal socio comercial durante ese periodo.

En este escenario, Ebrard ha señalado que la integración entre las economías de ambos países constituye uno de los argumentos para mantener un trato preferencial a México.

El secretario también ha planteado que México y Estados Unidos comparten cadenas de suministro profundamente integradas, particularmente en sectores industriales, automotrices y manufactureros.

Las conversaciones también están marcadas por la relación comercial de Norteamérica con China. Washington busca reducir la dependencia de proveedores asiáticos y fortalecer las cadenas de suministro regionales, mientras México enfrenta el reto de mantener su acceso preferencial al mercado estadounidense sin romper sus relaciones comerciales con otros países.

La Secretaría de Economía informó previamente que durante las rondas de negociación México y Estados Unidos han abordado temas como reglas de origen, seguridad económica, acero, aluminio, automóviles, agricultura, trabajo y medio ambiente.

Por ahora, las negociaciones continúan y México busca preservar la ventaja arancelaria que mantiene frente a otros competidores, mientras intenta obtener menores tarifas para sectores específicos de sus exportaciones.