El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, rechazó cualquier vínculo con financiamiento ilícito tras las alusiones indirectas hechas en el libro Ni venganza ni perdón, del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra

El mandatario afirmó que nunca ha recibido recursos de procedencia ilegal ni fue advertido sobre supuestas operaciones irregulares relacionadas con Sonora, por lo que pidió al autor deslindarlo públicamente. 

Durazo explicó que ya se comunicó en privado con Scherer para solicitar una aclaración; según su versión, el escritor reconoció que la referencia se trataba de una “fe de erratas” ligada a hechos de 2018. Sin embargo, subrayó que esa precisión no se ha hecho pública y que la mención ambigua puede generar interpretaciones que dañen su reputación. 

El gobernador advirtió que aludir de forma general a Sonora podría atribuirle hechos que considera falsos, por lo que reiteró su obligación de rechazar cualquier insinuación infundada y deslindarse de los señalamientos. 

La polémica surge en medio del debate provocado por el libro, que incluye acusaciones contra figuras del movimiento gobernante y ha generado reacciones de distintos actores políticos.