Sonora registró un fin de semana crítico debido a las fuertes lluvias monzónicas, que provocaron la muerte de dos personas y múltiples afectaciones en carreteras y viviendas.
En Nogales, una mujer perdió la vida cuando una roca de gran tamaño, desprendida por la saturación de agua, impactó su vehículo mientras transitaba por el casco urbano. A pesar de los esfuerzos de los equipos de auxilio, el golpe resultó fatal.
En Arizpe, un hombre fue arrastrado por la corriente del río Pozo Nuevo mientras intentaba cruzarlo. Las autoridades informaron que fue arrastrado por más de cinco kilómetros, y aunque los cuerpos de emergencia intentaron rescatarlo, la fuerza del agua lo impidió. Posteriormente, su cuerpo fue localizado, brindando algo de tranquilidad a su familia.
Las lluvias también provocaron serias afectaciones en la infraestructura vial. Se registraron siete cierres carreteros en todo el estado, siendo el tramo Ímuris–Cananea el más afectado debido a un deslave y un socavón que destruyeron prácticamente un carril completo de la carretera.
Asimismo, tres familias, integradas por 12 personas, tuvieron que ser evacuadas en Guaymas por daños en sus viviendas. Inundaciones también se reportaron en Guaymas, Nogales, Magdalena, Ímuris y Agua Prieta, complicando la movilidad y generando riesgos adicionales para la población.
Las autoridades locales hicieron un llamado a extremar precauciones y evitar cruzar ríos o zonas inundadas durante las lluvias, ya que la saturación de agua y los deslaves representan un riesgo grave para la vida de las personas.



































