El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, negó que Sinaloa pueda considerarse un Estado fallido y aseguró que existen condiciones institucionales para restablecer la seguridad en la entidad, respaldadas por el Gobierno federal y las fuerzas armadas.

Las declaraciones se dieron tras el hallazgo de varios mineros que habían sido reportados como desaparecidos desde enero y cuyos cuerpos fueron localizados en una fosa clandestina, un hecho que generó preocupación sobre la situación de violencia en el estado.

Monreal sostuvo que Sinaloa cuenta con autoridades activas y con el apoyo directo de la presidenta Claudia Sheinbaum, además del Ejército y el Gabinete de Seguridad, quienes encabezan la estrategia para combatir a la delincuencia organizada.

El legislador afirmó que los crímenes no quedarán impunes y confió en que la política de seguridad basada en la aplicación de la ley permitirá esclarecer los hechos y sancionar a los responsables.

Respecto a las recientes declaraciones del gobernador Rubén Rocha, quien admitió desconocer algunos sucesos relacionados con la violencia, el morenista las calificó como un error humano y salió en defensa del mandatario estatal.

Por su parte, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, evitó definir si Sinaloa enfrenta una condición de Estado fallido, aunque planteó la posibilidad de solicitar información oficial y citar a funcionarios para analizar el panorama de seguridad.

La legisladora también lamentó el clima de violencia que se vive en algunas regiones del país, donde —dijo— la delincuencia organizada llega a influir en la toma de decisiones y provoca daños a la sociedad.

En medio del debate, Morena reiteró su respaldo a la presidenta Sheinbaum tanto en la estrategia de seguridad como en la conducción de temas internacionales, mientras la oposición insistió en priorizar la estabilidad económica y la protección del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.

El tema de la seguridad en Sinaloa continúa en el centro de la discusión política nacional, mientras autoridades federales y estatales buscan contener la violencia y devolver la tranquilidad a la población.