Diputados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) han presentado una iniciativa para aplicar impuestos a las bebidas electrolíticas orales, como Electrolit y Suerox, argumentando que contienen niveles elevados de azúcar y se comercializan como medicamentos para eludir regulaciones fiscales y sanitarias.

Argumentos de la iniciativa

Los legisladores señalan que estas bebidas, al estar registradas como medicamentos, no están sujetas a los sellos de advertencia de la Norma Oficial Mexicana NOM-051, que indican exceso de azúcares, calorías y otros componentes. Además, al estar exentas del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), generan una ventaja competitiva frente a otras bebidas endulzadas, como refrescos y jugos, que sí tributan estos impuestos.

Ernesto Núñez Aguilar, del PVEM, destacó que mientras la fórmula de rehidratación oral de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contiene 1.35 gramos de glucosa por cada 100 mililitros, las versiones comerciales pueden contener hasta 5 gramos por cada 100 mililitros, lo que distorsiona su naturaleza terapéutica y fomenta su consumo masivo.

Impacto fiscal y sanitario

La propuesta legislativa busca reformar diversas disposiciones de la Ley del IVA, la Ley del IEPS y la Ley General de Salud para incluir a estas bebidas en el régimen fiscal de bebidas azucaradas. Se estima que, de aprobarse, se podrían generar ingresos adicionales por más de 5 mil millones de pesos anuales, que podrían destinarse al fortalecimiento del sector salud.

José Antonio López Ruiz, del PT, argumentó que esta medida contribuiría a reducir los altos niveles de azúcar en la dieta de los mexicanos, que son un factor clave en la creciente incidencia de enfermedades como la diabetes y la obesidad.

Reacciones y próximos pasos

La iniciativa fue presentada en la Gaceta Parlamentaria y ha sido respaldada por el Secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, quien expresó disposición para considerar su inclusión en el paquete económico para 2026.

Sin embargo, la propuesta ha generado controversia entre los fabricantes de estos productos, que argumentan que su uso está destinado a la rehidratación en situaciones específicas, como enfermedades diarreicas o ejercicio intenso, y que su inclusión en el régimen fiscal de bebidas azucaradas podría afectar su accesibilidad y disponibilidad.

El debate sobre esta iniciativa continúa en el Congreso, y se espera que en las próximas semanas se realicen audiencias públicas y consultas con expertos y representantes de la industria para evaluar sus posibles implicaciones.