La Cámara de Diputados aprobó este miércoles en lo general la reforma que expide la Ley General de Aguas y modifica la Ley de Aguas Nacionales, con 328 votos a favor, 131 en contra y 5 abstenciones. La normativa busca garantizar el agua como un derecho humano, regular su uso y establecer sanciones por el manejo indebido del recurso.
Cambios clave de la ley
- La concesión de agua deja de ser un bien transferible libremente: ahora se requiere autorización para cederla o cambiar su uso, y la ley contempla multas y penas de hasta 8 años de prisión en casos de violación.
- Se prioriza el consumo humano y doméstico, y la gestión del agua se centraliza bajo la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
- Los cambios buscan redefinir el agua como un bien público y no una mercancía.
- La aprobación no estuvo exenta de incidentes. Afuera del recinto legislativo, organizaciones campesinas rodearon el Congreso con tractores y realizaron manifestaciones contra la ley, argumentando que podría afectar la agricultura y la seguridad hídrica del campo.
Dentro de la Cámara, la discusión en lo particular se tornó acalorada. Algunos reportes hablan de empujones entre diputados durante el debate de las reservas al dictamen. La presidencia de la Mesa instó a mantener el orden y evitar invasiones al espacio vital de los legisladores y asistentes.
Mientras el oficialismo destacó la ley como un avance para garantizar el agua como derecho humano, la oposición y grupos del campo advirtieron sobre los riesgos de centralización del recurso, desvalorización de la tierra y desincentivo a la inversión agrícola.
El dictamen aprobado en lo general continuará su trámite en lo particular, donde se discutirán cerca de 500 reservas presentadas por los diputados, antes de ser enviado al Senado para su aprobación final.


































