Através del DIF Hermosillo, continúa ofreciéndose apoyo psicológico y contención emocional a los familiares de las víctimas del grave accidente ocurrido el sábado 1 de noviembre en una tienda del centro de la ciudad. La institución informó que dicho trabajo se realiza en coordinación con el Gobierno del Estado, con el objetivo de brindar atención integral a las familias afectadas: esto incluye asistencia psicológica y social, así como apoyo en trámites funerarios cuando sea necesario.

El siniestro se registró a eso de las 15:00 horas en el establecimiento Waldo’s Hermosillo, ubicado en la calle Doctor Noriega entre Matamoros y Juárez, en la zona centro de Hermosillo.  Hasta ahora se ha confirmado que 23 personas fallecieron y al menos seis se encuentran hospitalizadas con lesiones de distinta gravedad. 

Según las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES), la línea de investigación apunta a un accidente, descartándose por el momento que se trate de un atentado o acto intencional.  En concreto, se ha dicho que la mayoría de las muertes se debieron a inhalación de gases tóxicos tras el incendio, consecuencia de una probable explosión dentro del inmueble. 

En este contexto, DIF Hermosillo reafirmó su compromiso de continuar acompañando a quienes lo requieran durante este difícil proceso, asegurando que la institución “seguirá brindando todos los recursos disponibles para aliviar el impacto de la tragedia”. Este acompañamiento se enmarca dentro de una estrategia mayor del Gobierno del Estado, que contempla atención médica, social, emocional y acompañamiento legal a los afectados. 

Además del acompañamiento psicológico, la institución hace énfasis en la importancia de la contención emocional en momentos de crisis, y en la coordinación entre dependencias para que los trámites funerarios, la identificación de víctimas y los servicios hospitalarios se conduzcan con celeridad pero también con humanidad. En palabras simples: “Nadie enfrentará este dolor en soledad”, declaró el fiscal estatal. 

La comunidad hermosillense se encuentra conmocionada por el suceso y mientras las labores de peritaje y atención continúan, el apoyo institucional se vuelve crítico para las familias que deben afrontar pérdidas, hospitalizaciones y trámites que implican tanto acompañamiento psicológico como logístico.